Necesidad de formación coherente en el uso de las defensas policiales

La primera defensa que debe dominar el policía es su propio brazo

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Las defensas de uso policial son el último recurso que tiene el policía antes utilizar las armas eléctricas o su propia arma de fuego, por lo que éstas, además de cumplir con una serie de propiedades funcionales, a de adaptarse a las necesidades del policía y no han de contribuir a generar daños lesivos colaterales.

En el ámbito internacional, las empresas han ido fabricando muchos modelos de defensas, algunos de los cuales no sólo no han sido investigados como deben de serlo en relación a las consecuencias y eficiencia para ser utilizadas por la policía, sino que por su propio diseño parecen tener una alta propensión a resultar muy lesivos.

Consideremos en primer lugar las defensas tradicionales de toda la vida, utilizadas por muchas fuerzas y cuerpos de seguridad. En la evolución de éstas se ha tratado de buscar mayor eficacia, sin valorar consecuencias lesivas. Por ejemplo, las unidades antidisturbios utilizan defensas más largas, de un material plástico flexible, nada que ver con las antiguas tradicionales.

Aparentemente son menos lesivas, si bien, con este cambio de diseño se cambia su funcionalidad de carácter estático, a modo de “palo rígido”, a una funcionalidad más dinámica de tipo “látigo”.

En Estados Unidos evolucionaron a lo que es el tonfa policial, esa evolución ha continuado a tonfas de modelos extensibles, los cuales son más cómodas de portar. Pero posteriormente han ido variando, y los modelos de fabricación han buscado un tipo de defensa que se adaptara más a las necesidades de la policía, de nuevo sin valorar la lesividad de estas.

Por otro lado, están las defensas extensibles con punta de acero que en su evolución han sufrido modificaciones en las partes distales. De éstas existen una gran variedad de modelos fabricados en Alemania, Estados Unidos, etc.

Otro aspecto a tener en cuenta es que la formación dirigida al policía para usar las defensas van por un lado y las técnicas físicas por otro, sin tener encuentra una metodología única que resulte más fácil de asimilar por los miembros de la fuerzas y cuerpos de seguridad.

En base a todo ello, en este artículo se expone un estudio sobre las defensas policiales y su  uso.

Metodología:

El estudio se ha llevado a cabo bajo el  Proyecto I+D+i multidisciplinar Estudio de los materiales de la defensas policiales y posibles mejora DER2012-35997-C03-03 en la Facultad de Ciencias de la  Universidad de Cádiz durante 3 años (01-02-2012 hasta 31-01-2015) (1). Durante ese tiempo se adquirieron un amplio conjunto de las defensas de uso policial que actualmente existen en el mercado, a fin de comprobar todas las características de cada una de ellas, como peso, material, rigidez, partes que la componen, por un lado.

  • Defensa extensible acero negro 21″ (ASP)
  • Defensa extensible EKA CAMLOCK 21″ (BONOWI)
  • Defensa tonfa extensible 60 cm (BONOWI)
  • Defensa semirrígida isomer 600 elastómero (BONOWI) 2 x Defensa semirrígida cuero 51 cm
  • Defensa extensible 23″ punta acero (Monadnock)
  • Defensa extensible 21″ punta acero (Monadnock)
  • Defensa extensible 21″ punta plástico (Monadnock)
  • Defensa tonfa extensible 21″ (Monadnock)
  • Defensa tonfa extensible 24″ (Monadnock)
  • Defensa elastómero 80 cm

Por otro lado, en la tesis doctoral Estudio de las técnicas físicas idóneas para la intervención que minimicen el riesgo de lesiones en una detención policial. Sistemas monotorizados (2) se han analizado los manuales de formación de uso de las diferentes defensas utilizados por diversas academias en el mundo.

Resultados:

Las pretensiones buscadas y obtenidas es la fusión de las técnicas físicas de intervención con el uso de las diferentes defensas reglamentarias, a fin facilitar la adquisición conocimiento y dominio del uso de las defensas policiales.

Todo ello con el objetivo de tener una formación más sencilla, sin perder su eficacia y en aras de la prevención de riegos en la intervención policial.

Lo primero que resaltó en la investigación era la contundencia de las diferentes defensas y el potencial riesgo lesivo de estas, teniendo en cuenta que su manejo y uso era determinante a la hora de prevenir lesiones físicas tanto en los detenidos como en las personas pertenecientes a la policía.

Desde el punto de vista de la medina legal y forense, y siempre bajo la premisa de garantizar la seguridad ciudadana y de velar por la vida y la integridad física de las personas, y teniendo en cuenta que todas las actuaciones policiales deben estar regidas por los principios de Congruencia, Oportunidad y Proporcionalidad, podemos decir que los procedimientos con defensas de uso policial y las técnicas empleados por las o los agentes policía, para inmovilizar y detener a un individuo deben recaer, siempre que sea posible, sobre puntos no vulnerables o zonas verdes del cuerpo humano, (3) según la siguiente imagen.

Como premisa, la primera defensa que debe dominar el policía es su propio brazo, tras ello puede utilizar cualquier modelo, independiente del manejo de él y no siendo determinante el modelo de la defensa, si no la habilidad de movimientos instintivos que tenga el policía de su propio brazo.

A continuación, os detallamos una serie de técnicas, sobre el uso de la defensa de manera lógica minimizando el golpeo, ya que debemos buscar una defensa de todas las que existen en el mercado, que sean ligera en su porte, permitan defenderme, en el golpeo minimice las lesiones y a su vez minimice las lesiones del brazo del policía, en definitiva un modelo de defensa que se adapte a las necesidades del estado de derecho en que nos encontramos (1).

Vídeo de inmovilización con antebrazo sin defensa, con defensa tradicional, con tonfa policial y con defensa extensible.

Conclusiones:

Las defensas de uso policial deben cumplir con los siguientes requisitos:

  • Capacidad intimidatoria.
  • Efectividad en la parada y bloqueo de agresiones físicas y la eficacia en el desarme de armas blancas o contundentes.
  • Grado de confianza y satisfacción del que la usa en la consecución de sus fines.
  • Gran capacidad en la búsqueda de inmovilizaciones y luxaciones.
  • Eficacia en el golpeo minimizando al máximo posible las lesiones que pueda producir.
  • Material rígido.
  • Cómodo en su porte, debe ser telescópico o extensible.

En la formación policial, en cuanto al uso de las defensas de uso policial nos encontramos una base formativa pobre e inadecuada, por lo que tras los estudios realizados y las técnicas OTP fusionadas con el uso de la defensa policial, nos da una posibilidad de formarnos en una única dirección en el uso de la fuerza, utilizando siempre un mismo procedimiento ya sea con o sin defensa de uso policial en las detenciones policiales.

La garantía de eficacia no la da sólo el elemento o herramienta que utilicemos, si no la aplicación y conocimiento que tengamos sobre ella.

Bibliografía:

  1. Defensas policiales en el uso de la fuerza: OTP (español) tapa blanda – ISBN-13: 979-8639140068, 21 abril 2020.
  2. “Estudio de las técnicas físicas idóneas para la intervención que minimicen el riesgo de lesiones en una detención policial. Sistemas monitorizado” Tesis Doctoral.
  3. José C. Vera-Jiménez , José A. Lorente , Lucas González-Herrera , et al. A Legal and Forensic Medicine Approach to Police Physical Intervention Techniques in High-Risk Situations. International Journal of Environmental Research and Public Health. April 2020.

Técnicas físicas idóneas para la intervención que minimicen el riesgo de lesiones en una detención policial

Carga postural en las detenciones policiales

Debería existir un sistema de evaluación de las técnicas físicas de intervención policial

AUTOR: Dr. José Carlos Vera Jiménez para h50 Digital Policial

Coautor: Dr. Jesús Ayuso Vilacides para h50 Digital Policial

Enlace web Operativa Táctica Policial:

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