Representantes de los policías nacionales solicitan la dimisión de la Ministra de Asuntos Exteriores Arancha González Laya

0
- Publicidad -
Comparte ese artículo
El despliegue del ejército en la frontera de Ceuta no surte ningún efecto más que el del “marketing político”, así de contundentes se expresan desde la Unión Federal de Policía -UFP-.

Desde este sindicato policial manifiestan que desde hace más de 25 años Marruecos y Argelia se han convertido en el “tapón de África”, impidiendo que millones de africanos de todo el continente alcancen las costas europeas.

Por poner un ejemplo, Nigeria es un país africano que ya tiene más habitantes que Rusia, 200 millones, y va camino de triplicar su población en no más de tres décadas, los países del Sahel van a triplicar su población al mismo ritmo y ese crecimiento de natalidad se extiendo por casi todo el continente africano.

Recalcan que por otra parte en Europa tenemos una legislación de extranjería que contempla la figura del arraigo, donde los irregulares tras tres años en esa situación pueden obtener los papeles en Europa, premiando con ello a todo aquel que entre ilegalmente en España.

Ante esta doble situación, toda la política exterior de la UE desde hace años consiste en engañar a la población europea mandando el mensaje de tierra de acogida y por otra parte pagar a Marruecos para que haga el trabajo sucio, en dos fases claramente definidas:

  1. Por una parte, pagar a Marruecos para que expulse hacia el sur a los africanos que llegan al litoral alauita.
  2. Por otra parte, premiar al que alcance suelo español.

Esta segunda vía es la usan las mafias organizadas del centro del desierto del Teneré coordinadas con las del Magreb para trasladar a de miles de africanos que previo pago son trasladados desde debajo del Sahara hasta la costa mediterránea y de ahí un segundo viaje hacia las costas del sur de Europa, bajo la promesa real de que al final van a ser regularizados.

En este escenario, la pieza clave para que la situación no se desborde, es pagar desde hace años a Marruecos y a Argelia para que hagan de tapón y eviten ese segundo tramo que ocasionaría avalanchas de cientos de miles de africanos sobre Europa.

Sin embargo, en este acuerdo, es donde Marruecos pone su “condición estrella”, que es que Europa no se inmiscuya en los asuntos del Sahara Occidental donde el reino Alauí desde 1975 impone su soberanía con la presión militar.

Durante los últimos 40 años ha habido un cierto equilibrio donde con sus luces y sus sombras Marruecos ha hecho de guardián de Europa viendo con extrañeza como los inmigrantes que se les escapaban hacia el norte y lograban esquivar sus controles eran recibidos en Europa con regularizaciones.

España rompe el pacto con Marruecos

Durante las últimas semanas varios medios de comunicación españoles vienen denunciando que el líder del frente Polisario, Brahim Gali, ha sido trasladado con nombre falso y en secreto a España para ser intervenido en un hospital de Logroño, situación que hecho tambalear el pacto de España con Marruecos de no inmiscuirse en los asuntos internos del Sahara occidental.

Por tanto, desde UFP, entienden que Marruecos es el tapón de África y que ejerce ese papel a cambio de dos premisas, ayuda económica para el control de fronteras y silencio en sus asuntos del Sahara occidental y es España quien ha roto ese pacto trayendo en secreto al líder Polisario a España.

“Es este gobierno quien ha roto ese pacto”

Por último, tildan  de infantil la respuesta de la Ministra González Laya al manifestar que la avalancha de 5.000 marroquíes sobre Ceuta “no guarda relación con la llegada del líder Polisario a España”, también criticamos la tibieza del primer partido de la oposición donde su líder se desplazó al puerto de Algeciras el día uno de agosto de 2018 para hacerse la foto dándose la mano con los inmigrantes irregulares llegados al puerto después de haber burlado a nuestras fuerzas y también criticamos al reciente partido populista de derechas que su secretario general, sin tener ni la más mínima noción del problema de la inmigración irregular, expone en repetidas ocasiones en sus mítines de manera infantil, que “si ganan las elecciones van a construir un muro de cemento que encima lo pagará Marruecos”, cuando resulta que Marruecos ya de por si es nuestro muro de contención.

Imposible expulsión

El despliegue del ejército y de más medios de la Policía nacional y Guardia Civil no surte ningún efecto porque para poder expulsar a un ciudadano de otro país ese ciudadano debe ser aceptado en frontera por al país emisor y Marruecos habitualmente no lo hace con los mayores de edad y jamás con los menores de edad.

Desde la UFP expresan su total apoyo a los compañeros destinados en Ceuta y Melilla que están soportando la irresponsabilidad de este Gobierno y están trabajando en unas condiciones infrahumanas.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí