Mafiosos

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Columna de Ricardo Magaz en h50 Digital Policial. “CRÓNICAS DEL NUEVE PARABELLUM”

Luis Tosar es un actor de mil registros… con traza de tipo duro. Lo deja patente en su amplia cinematografía. Cuando hace de convicto Malamadre en Celda 211 (Goya 2010), interpretando a un poli correoso que persigue narcos en el Estrecho de Gibraltar en El Niño (nominada en 2015), en Quien a hierro mata, thriller donde se toma la revancha con el capo de un clan de traficantes en Galicia o, verbigracia, en Código emperador, una cinta de espías e intriga (de la que ya he escrito en esta columna de h50), que profetizó de algún modo el caso Pegasus.

Cemento y acero

Tosar nos presenta ahora, junto a Daniel Guzmán, la cinta Cemento y acero, dirigida por Oriol Villar. Un thriller corto de mafiosos que, pese al poco tiempo que lleva en pantalla, se ha hecho acreedor de numerosos galardones en festivales.

En la ficción argumental, “Víctor y Nacho son amigos y mafiosos. Han sido torturados y encadenados a un bloque de cemento. Mientras Nacho (Luis Tosar) hace lo imposible por salvarse, Víctor (Daniel Guzmán) intenta averiguar por qué su jefe les ha traicionado. Reflexionan sobre su vida, sobre su pasado, y entonces Nacho decide hacer una confesión que cambiará sus vidas, si es que consiguen salvarse…”

Matar y querer

Cemento y acero no es sólo una obra de hampones del crimen organizado a punto de morir, como sugiere la primera parte del metraje. Poco a poco el film va descubriendo su verdadera cara más allá del hecho delincuencial. Entra en el viejo dilema de la idea del mal, de la perversidad, de la ausencia de bondad…, pero también de los afectos. He aquí el quid de la cuestión: ¿puede amar un mafioso criminal?

Donde hay amor, sobras las leyes, confesó unos años antes a modo de sentencia el sicario Joao Da Silva, sacándose la parabellum calentita de la cintura, en las páginas de Perro no come perro (Ed. Eolas, 2016).

Cine y literatura de ficción, dos géneros en los que durante un rato afortunadamente los problemas son ajenos. En otras palabras, no se pierdan Cemento y acero, una excelente película y una admirable interpretación de Luis Tosar.

(*) Ricardo Magaz es profesor de Fenomenología Criminal en la UNED, ensayista y miembro de la Policía Nacional (sgda/ac)

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