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Vaya por delante que amo a la policía y considero que todos sus puestos y personas que la componen son necesarios y merecedores de todo reconocimiento (obviando, como es lógico, lo que todos sabemos) y pienso que todos los destinos tienen sus “ventajas” y sus “inconvenientes”, pero también creo que hay determinadas unidades o puestos que, dentro de esa “necesidad” por y para la que existen, están o pueden estar un pequeño peldaño por encima por simples circunstancias, condiciones o por la falta de medios para realizar su labor, lo que hace que sea más necesario de poner en alza.

Si hay unos integrantes imprescindibles en la Policía, miembros de ese pilar que es la Seguridad Ciudadana, ODAC, Calabozos, Conducciones, etc., son y que me perdonen el resto porque hoy toca hablar de esto, sin duda alguna, los que forman los Grupos de Atención al Ciudadano – G.A.C., más conocidos como los “Zetas”.

El G.A.C., más conocidos como “Zetas” o “radiopatrullas”

Son esos agentes que, además de realizar su vital e insustituible labor en no pocas ocasiones y sobre todo cuando vienen mal dadas (como en esta crisis sanitaria que vivimos y que tantas vidas se está llevando por delante), suman a sus funciones con la misma escasez de medios materiales y de personal, el refuerzo de competencias ajenas de otras unidades.

Porque los Z’s, al igual que ejercen su labor de “radiopatrulla” y acuden a las llamadas que los profesionales de la Sala 091 les encomiendan, realizan todo tipo de servicios como controles en la vía pública ya sea “solos” o en colaboración con U.P.R. o U.I.P., se encargan de multitud de custodias hospitalarias (lo que hace tener a indicativos “ocupados” y no donde deberían estar que es en la calle), refuerzo de puntos estáticos de seguridad, traslados, finados y un largo etc.

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Son el cajón desastre de la seguridad ciudadana

Sin embargo, esto, nunca o rara vez es sinónimo de reconocimiento profesional, personal y mucho menos económico por parte de los responsables policiales o por la clase política de este país. Son los más solicitados y requeridos cuando el tiempo y las necesidades apremian, pero una vez pasa la tormenta se convierten una vez más y como siempre ha sucedido, en los mayores olvidados y dejados por sus responsables (y no me estoy refiriendo a los mandos intermedios como todos sabemos). “Ya pasó. Muchas gracias, pero es vuestro trabajo. Y os aguantáis, que podéis con todo. Si no te gusta, vete a otro sitio”, es lo que a veces falta por decirles a la cara para “agradecerles” su labor.

La Seguridad Ciudadana (GAC, GOR, Conducciones y Custodias, Castillos, Calabozos, etc.) siempre han sido el patito feo de este Cuerpo. Un gran y fundamental pilar que nunca ha sido cuidado como merecía. Y dentro de esa dejadez, el G.A.C. o los Z’s, como usted quiera llamarlos, han sido sin lugar a duda a los que peor han vestido, los peores mirados por parte de los responsables policiales y políticos como he mencionado.

Y si bien los funcionarios de los Z’s diariamente tienen que realizar servicios propios de otros destinos debido a la falta de personal en estos por los retenes mencionados, ninguna otra unidad suple la falta de personal o descarga de trabajo a los GGAC. Nunca ha sido así, ni si quiera en épocas de “bonanza” de personal y ni mucho menos lo está siendo en estos momentos tan difíciles.

Aunque en términos generales hable de los Zetas de toda España, voy a referirme a los de la Jefatura Superior de Policía de Madrid por ser, casi con toda seguridad, los que más carga de trabajo tienen de toda España. Y eso sin contar que son, sin lugar a duda, los que más están exponiéndose (y a sus familias) al COVID-19.

Mientras la mayoría de las unidades (por no decir todas) se encuentran en estos momentos con retenes bajo mínimos, como es lógico y esperable dada la emergencia que vivimos, el GAC se encuentra (al menos en Madrid, el lugar más castigado por el virus) trabajando al 100% de su personal. Si bien se implantó un nuevo turno, el conocido como sexto turno o 6×6, esto último sí hay que reconocer que es acertado ya que, además de facilitar que haya menos contactos entre policías, ayuda a mejorar las condiciones laborales y familiares.

Son, de largo, los que más expuestos están al contagio tanto en las llamadas a las que deben acudir como en la realización del resto de funciones que se les encomiendan

Pero no hablo solo de la carga de trabajo inherente al puesto que desempeñan, pues son POLICÍAS (en mayúsculas) que sabían dónde se metían, sino al peso psicológico al que se enfrentan y para el que no te preparan en la Academia. Son los que acuden los primeros (y en estos aciagos días, a diario y continuamente) al lugar donde se produce un fallecimiento por COVID19. Acuden sin apenas medios de protección o costeados por ellos mismos, teniendo que “lidiar” con familiares rotos por el dolor y para los que no existe consuelo. Y no son de piedra.

Tienen que enfrentarse a peligros diarios que se multiplican ahora por el riesgo de contagio (recordemos el incidente del individuo con katanas de Moratalaz donde “si no te corta, te puede contagiar”) y después de esa jornada de trabajo, en la que nunca están seguros de poder descartar que hayan podido ser infectados, deben volver a casa, donde les espera su familia y a la que no pueden dar dos besos y un abrazo hasta que no se han deshecho de la ropa y se han dado una buena ducha. Y aún así, lo hacen con miedo, con preocupación de hacer daño a sus seres queridos solo por realizar su trabajo.

Muchos agentes llevan semanas, desde que se implantó el Estado de Alarma, sin convivir con su familia, porque conozco a alguno que se ha ido a una segunda vivienda vacía suya, de algún familiar o amigo, para no poner en riesgo a su pareja y a sus hijos. O su familia se ha ido para dejarle solo en casa. Viven en la misma ciudad, pero se ven por WhatsApp, y todo, como digo, por realizar su trabajo, por llevar el uniforme que tanto esfuerzo cuesta ganar y por pertenecer a esa Unidad siempre olvidada a la que tanto cuesta premiar.

Y dentro de ese riesgo exponencial, realizan su trabajo como mejor saben hacer: con dedicación y profesionalidad. Desempeñan multitud de servicios, muchísimos de ellos de carácter humanitario y exponiendo su integridad física y su vida no siendo luego recompensados como merecen.

Y como he dicho esto no viene de ahora, no es nuevo, pues desde siempre han realizado todo tipo de actuaciones más que merecedoras de medalla, siendo olvidados por responsables policiales y sindicatos cuando se “reparten” las condecoraciones. Demasiado preocupados en repartir bien los cupos y que haya medalla para el amigo, compañero o afiliado sin tener en cuenta que quizás, por pelear más (o más que pelear, pastelear) por esa “dudosa” medalla, se ha dejado fuera a un zetero merecedor de la misma pero que ni tiene padrino ni es importante para el sindicato de turno.

Y sé de lo que hablo, que he estado en ese meollo viendo en ocasiones como de forma vergonzosa se “pelean” las condecoraciones y como determinados responsables solo ven números con uniforme. Aunque bien es cierto que hay honrosas excepciones de líderes, que no jefes.

Les puedo hablar de una intervención hace un par de años realizada en el distrito de Retiro por un indicativo zeta, de esos que llevan “mamando” el G.A.C. desde que salieron por las puertas de la Academia, en la que gracias a realizarle la maniobra RCP a un Policía Municipal de Madrid que sufrió un infarto mientras prestaba su servicio en la Junta Municipal, se consiguió mantenerle con vida hasta la llegada de los sanitarios y éste finalmente consiguió salvar la vida gracias a la rápida y profesional intervención de los policías como posteriormente fue reconocido por la propia Subdirección General de SAMUR, o de como varios indicativos zetas, pusieron en peligro su vida en un incendio para salvar la vida de dos ancianos e impedir que perecieran por asfixia teniendo incluso que ser posteriormente hospitalizados por intoxicación de humo dos de esos policías.

O también puedo hablarles de como en el distrito de Chamartín, otro indicativo zeta, tuvo que asistir a un motorista víctima de un accidente de tráfico y realizarle un torniquete con los medios que tenían a su alcance, consiguiendo que este no falleciera por la grave hemorragia que presentaba, o de ese otro zeta, que al llegar a un edificio en llamas que había explosionado por un escape de gas, entraron sin dudarlo a través de una ventana para auxiliar y evacuar a una persona que se estaba calcinando.

O incluso de aquel zeta del distrito de Salamanca, del que sus miembros ante una persona que intentaba suicidarse saltando al vacío desde un puente, se coordinaron rápidamente, y no dudaron en actuar a sabiendas del peligro que suponía para su propia integridad física, logrando evitar que esa persona se precipitara al vacío en el último instante.

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No hay mejor servicio para un zetero y en general para cualquier policía, que salvar la vida de una persona

Y como esas, otras tantas similares que se dan en el día a día en todos y cada uno de los distritos de Madrid (sí, diariamente) y en el resto de España, en las que no se ha obtenido recompensa alguna pese a ser merecedoras de ello, aunque si bien tengo que decir aquí, que si preguntas a cualquiera de esos policías te dirá que no hay mejor servicio para un zetero y en general para cualquier policía, que salvar la vida de una persona. Y esa respuesta es sincera, lo verás en los ojos de ese policía. Pero provoca tristeza que, desde dentro, no se les dé las gracias de una forma que además de sencilla y factible, enorgullecería a ese policía y a sus seres queridos.

Ninguna de esas intervenciones fue, según los responsables policiales, merecedoras de una medalla al Mérito Policial mientras muchos, desde su despacho y gracias a sus galones y amiguismos, reciben medallas, incluso pensionadas.

Dichas intervenciones son realizadas gracias a la formación que los agentes se tienen que buscar, en muchas ocasiones fuera del Cuerpo, ya sea a través de los sindicatos policiales o de empresas privadas y pagándolo, por supuesto, de su propio bolsillo.

Puedo seguir contando situaciones e intervenciones en la que salvan la vida de personas aún a riesgo de la suya propia y todo tipo de actuaciones dignas de labor y mención en los telediarios y pasaría la vigencia del Estado de Alarma y seguiría aquí narrándolas.

No es necesario, basta que echen un vistazo googleando o que simplemente estén atentos a los informativos para darse cuenta y/o comprobar, que los policías en general y en particular, los zeteros, salvan la vida a diario de nuestros padres, amigos, hijos y vecinos, o la nuestra propia.

Incluso “dan la vida”, pues no son pocos los policías de seguridad ciudadana que han participado y ayudado en un parto que no llegó a tiempo al hospital. “Pero de verdad, no hay mejor recompensa que el llanto que escuché”, como me dijo un compañero que tuvo la “suerte” de vivir ese momento.

Ya va siendo hora de que sean reconocidos como merecen y no como hasta ahora lo han sido. No estoy pidiendo el cielo para ellos (aunque se lo merezcan), sino un reconocimiento que sea tangible por su encomiable labor y servicios prestados y no hay mejores y más al alcance que las mejoras laborales.

Crear la especialidad de atención al ciudadano

Empiecen por, como se ha pedido en innumerables ocasiones por parte de sindicatos, asociaciones y policías en general, a crear la especialidad G.A.C.. Conviertan al G.A.C. en Especialidad, lo que conllevaría a una mejora profesional y económica merecida. Es indispensable e indiscutible además de fácil de hacer, que el G.A.C. merece ser especialidad con, mínimo, Nivel 18.

Continúen por crear un “plus” para el G.A.C., métanlo dentro de esa especialidad o pónganlo a parte y llámenlo como quieran, pero confiéranlo.

Mejoren los medios materiales

Dediquen partidas exclusivas para la Seguridad Ciudadana, que se pueda dotar de más y mejores medios a los funcionarios.

Vehículos (es absurdo que para realizar el trabajo de los G.A.C. y G.O.R. se utilice como vehículo policial los coches actuales), medios de protección como chalecos antibalas individuales, guantes anticorte, pistolas táser, protecciones víricas (y que no vuelva a pasar como en estos momentos donde los policías prácticamente han ido “desnudos” al trabajo frente al virus y de no ser por las donaciones y la adquisición de su propio bolsillo tendríamos MUCHOS más policías infectados), así como un largo etcétera y como no, una formación y actualización constante y contundente relacionada con su función.

Que no tengan que gastar de su bolsillo en los medios de protección y la formación que debería facilitar el Estado

Más personal dedicado al G.A.C.

La Seguridad Ciudadana debería ser PRIORITARIA a la hora de dedicar personal profesional. Eliminen puestos de gestión duplicados y hasta triplicados. Existen destinos donde la labor puede ser realizada por menos personas de las disponibles más que de sobra mientras que, en la calle, oficinas de denuncias y puestos de seguridad, es insultante la deficiencia de policías.

Olvídense de una vez y para siempre y no solo en los G.A.C., sino para toda la policía, de los vergonzosos e injustos cupos a la hora de conceder las medallas al Mérito Policial. Entréguenlas, si se cumple los requisitos (de lo cual hablaremos en otro momento pues el tema de la concesión de medallas en la Policía da entre pena, asco y vergüenza, sobre todo las pensionadas), a todos los policías que las merezcan y no se basen solo en hacer una criba en función de “cuántas se dan este año”. Los policías no son números, son personas que realizan una labor inherente a toda sociedad libre y democrática. Si la merecen 100, la deben recibir 100, si son 1000 los merecedores, deberán ser 1000 las entregadas, es de Justicia.

Y por supuesto, y mientras no se negocie la jornada laboral y exista un turno de trabajo que mejore tanto la realización del servicio como la conciliación personal y familiar, den al G.A.C. el famoso sexto turno.

Son mejoras que deben tener, que ya van tarde y que no tienen discusión y que, aunque son constantemente reivindicadas y exigidas, la Administración (llámese policial o política) siempre hace lo que mejor sabe hacer:

Te escucho, te asiento con la cabeza, te digo que sí, te prometo y después me olvido, y al final, nada.

Hace más de un mes propuse en mi anterior sindicato que se exigiera a la D.G.P. la creación de un distintivo especial para los policias que están desempeñando su trabajo en la lucha contra esta pandemia de la misma forma que, por ejemplo, se creó uno para la coronación de S.M. el Rey Felipe VI. Algo más de un mes después de mi propuesta, se dignaron a trasladarlo a la D.G.P. por lo que ya está sobre la mesa y la decisión le corresponde a la administración, existe, y no pueden esconderlo.

Pues aprovechen la oportunidad que tienen de reconocer a los policías su labor con algo más que meras palabras y háganlo real.

Y aunque no puedo olvidarme de todo el personal policial y, concretamente, del que se encuentra realizando su labor de forma diaria en todo el país, espero que ustedes tampoco se olviden cuando toque dar las gracias, y no duden en concederlo a todo el personal del G.A.C., en especial al de Madrid.

La Jefatura Superior de Policía de Madrid debería tener un reconocimiento más allá de todo lo anterior y dentro de su competencia, no eliminen, una vez pasada la situación, el sexto turno implantado en el G.A.C. de Madrid, se ha demostrado que funciona, que puede realizarse y que existe personal para ello, no lo toquen, no golpeen anímica, profesional y personalmente a los policías.

Propongan para su justo reconocimiento, a todos los miembros del G.A.C. de Madrid, no hagan cribas, no hablen de cupos en la concesión de recompensas, reconozcan su labor, sin amiguismos, sin distinciones ni discriminaciones, denles lo que se merecen.

Recientemente (aunque se sigan olvidando de la Operación Copérnico) se reconoció el indudable esfuerzo y sacrificio de los Policías de la U.I.P. en Cataluña durante la Operación Ícaro con unas Medallas más que merecidas, aunque cortas. De aquello, deberían copiar sus aciertos y enmendar sus errores, hagan lo propio, concedan lo mismo que a esos compañeros, pero esta vez a los miembros del G.A.C. y policías expuestos en esta situación, pero sin límite de cuota, eviten ese error monumental e injustificable de dejar a muchos fuera.

La D.G.P. debe crear y conceder ese Dispositivo en reconocimiento por el especial esfuerzo y riesgo de los policías ante el COVID-19 que he mencionado antes, sí, pero debe hacer un esfuerzo extra y conceder, de forma especial y exclusiva, lo propio para el GAC de Madrid.

Y partiendo de ahí, de ese primer paso, continuar con el reconocimiento a todo el personal del G.A.C. de este país mejorando sus condiciones laborales.

Actúen como responsables policiales y no sean como los políticos, ustedes también son policías, dejen de lado los favores o sumisión al partido de turno, la policía es independiente, no se debe a ningún color o ideología, dejen esos métodos políticos de “prometer y prometer” y hagan lo que se espera no de jefes, sino de líderes.

No se trata de ponerlo sobre una mesa y que gente que no ha puesto un grillete en su vida decida sobre ello, es innegociable,  todo lo que no sea eso sería reírse, una vez más, de los policías que 24 horas al día y 365 días al año, nos protegen y salvan independientemente de la situación que nos toque vivir.

No importa que sea domingo, fin de año o que un virus mortal asole este país, ellos están ahí, cada día, sin tener superpoderes, ni ser más fuertes que el resto.

Son personas como tú y como yo, con familia, con aspiraciones y miedos

Son los primeros que acuden donde muchos no quieren ni asomarse

Sólo pendientes de responder cuando a través de la emisora se escucha “indicativo Z disponible para la calle…”

Toca agradecerlo, porque ya vamos tarde

César Alvarado para h50 Digital Policial

1 COMENTARIO

  1. hola buenas
    llevo unos meses ya en su grupo y veo
    casi a diario sus kejas
    mi padre era militar en la epoca frankista ( no vamos a entrar en ideologias politicas ) suerte k ahora estamos en democracia ( entre comillas ) para mi muy mala democracia
    m
    al lado de mi casa havia una comisaria de los grises llamados asi en esa epoca
    y claro mi padre hacia buenas migas con ellos y me llevava con el
    la comisaria tenia una pekeña cantina
    yo me tomaba un refresco y el sus vinitos con sus compañeros,
    tambien eran policias como ustedes y recibian ordenes sobre todo en reprimir los temas politicos
    pero entenderan k tambien luchavan contra la delincuencia haciendo lo mismo k ustedes
    anteponiendo sus vidas para defender a los ciudadanos
    aun recuerdo las carantoñas k me hacian estos policias y cuando mi padre con el comisario me vajavan a ver los calabozos y yo solo veia un espacio reducido una cama de piedra y unos barrotes y me decian mira donde acabaras si te portas mal y para colmo mi padre me decia
    como venga la policia a casa o estes en una comisaria por robar algo te corto la mano
    y eso me kedo tan grabado k en mi vida e rovado una manzana
    lo k si hacian cosa k no se hace ahora
    es k al k rovava una sola cartera iva dos años a la carcel por una ley llamada de vagos y maleantes y si veneficios penitenciarios permisos tercer grado y etc osea dos años a pulso
    ahora deve ser frustante para ustedes detener a un carterista 80 veces y k todas las veces salga libre e pocas horas y encima ver k ante las camaras de los periodistas a cara descubierta decir k se iva al metro a rovar otra vez
    para ustedes sera frustante no tienen la culpa pero para el ciudadano es indignante ver k salen impunes
    soy de barcelona y no me atrevo a ir a las ramblas y como yo muchos
    el lugar mas emblematico de barcelona se a combertido en un foco de delincuencia por la incimprensible ley del hurto esta ley es dar carta blanca a los delincuentes
    vi un programa k se llamava una noche de patrulla en las ramblas en la k la policia secreta se veia k conocian a todos los delincuentes y estos a los policias y k cuando un turista les perseguia por k ke avian robado este iva vuscando a los secretas y cuando los veian al grito detenme pero parame al guiri
    claro tenian mas miedo recivir cuatro hostias del turista k ir a la comisaria
    y una vez en comisaria de veia como reian estos delincuentes y compadreavan con los policias
    claro ejemplo de sindrome de estocolmo pues de detenerlos todos los dias pues ya se toman unas confianzas k al ciudadano indigna
    yo no soy ni e sido nunca frankista y eso a mi padre le molestava muchisimo
    pero entiendo k muchas personas mallores digan k con franco se vivia mejor y ante esto uno se tiene k callar
    por k esto no pasaba en la epoca de franco
    aki la culpa la tiene el k legisla y incomprensiblemente no endurecen las leyes
    no se k oscuro secreto habra en k no modifiken estas leyes tan laxas k crea in efecto llamada para k vengan delincuentes de toda europa a robar en españa el paraiso de la delincuencia
    yo mismo e conocido delincuentes k opinan k les da lo mismo ser encarcelados por k tienen comida y techo y se vive muy bien en la carcel e incluso gente k no sabe vivir en livertad
    si fueran penales marrokis o sudamericanos no dirian eso se lo aseguro
    aki para ellos son hoteles los penales
    bueno perdonen k me aiga desviado del tema
    la cuestion k llevo meses keiiendo sus kehas al maltrato k sufren por parte del gobierno
    yo desde luego no tenia ni idea k fueran tan maltratado un colectivo tan necesario y peligroso
    sepan ustedes k la malloria de españoles no lo saben y si lo supieran todos seguro k nos kejariamos al gobierno por el maltrato k tienen k soportar
    estas cosas no salen en television
    pero pienso k esto se tendria k llevar a la prensa y k esta se ocupara de k todos los españoles se enterararn
    sepan k la gran malloria de españoles estamos con ustedes
    y yo k se esto por su grupo me escandaliza muchisimo y mas en estos momentos k estan en primera linea tienen ya a compañeros fallecidos en acto de sevicio y aun los tengan en tan poca consideracion y no los ekipen como deverian
    vergonzoso
    perdonen mi ortografia pero yo es k empece a travajar a los 14 años y tengo los estudios elementales
    sepan k se les kiere y k indigna las penalidades k tienen k soportar por autenticos inutiles e irresponsables y careciendo de una empatia vergonzosa
    👏👏👏👏👏👏👏❤️❤️❤️❤️❤️❤️❤️

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