Regla Tueller: veintiún pies para no morir

La joven policía de Carabanchel estaba en su derecho de disparar para salvar su vida y quizás la de otros ciudadanos

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Columna de Ricardo Magaz. “CRÓNICAS DEL NUEVE PARABELLUM”

Que las televisiones recurran a la videoteca es práctica habitual. Supongo que para economizar y, de paso, asegurarse imágenes normalmente de impacto. Materia no les falta.

La secuencia recuperada por una cadena nacional en este caso mostraba a un delincuente trastornado atacando, cuchillo en mano, a una policía que aguantaba las embestidas sin hacer fuego. El individuo acometía a la agente lanzándole puñaladas a dos palmos de la cara. La joven policía, que se encontraba de prácticas, salvó la vida cuando otro patrullero se interpuso y disparó al convicto. Ocurrió en el distrito de Carabanchel de Madrid.

Regla Tueller

En la década de los 80 se acuñó en el ámbito policial la “Regla Tueller de los 21 pies” o situación límite de autodefensa. Esta pauta explica que a 21 pies (6,4 metros) un arma blanca es tan letal como una de fuego. Un policía necesitaría como mínimo 1,5 segundos para disparar su pistola, tiempo en el que el malhechor puede recorrer esa distancia o incluso una mayor, con la dificultad añadida del factor sorpresa para el funcionario.

Resistencia al pánico

En España el código deontológico policial dicta que los agentes deben actuar bajo el principio de congruencia, oportunidad y proporcionalidad. En las academias se repiten día tras día estas premisas: el respeto a la vida y a la integridad física de las personas. También el instituto jurídico de la legítima defensa: el derecho a la propia vida y la obligación de preservarla.

La joven policía de Carabanchel estaba en su derecho de disparar para salvar su vida y quizás la de otros ciudadanos. El intento de homicidio pudo ser frustrado in extremis. La entereza de los agentes evitó varias tragedias. Sin duda, la audacia es la resistencia al pánico.

(*) Ricardo Magaz es profesor de Fenomenología Criminal en la UNED, ensayista y miembro de la Policía Nacional (s/a)

2 COMENTARIOS

  1. Yo no hubiera esperado tanto. Menos mal que disparó jolín. Yo le doy una medalla. Y un abrazo

  2. En España las policias y los guardas jurados privados están muy indefensos ante los delincuentes. Si se les permiten llevar armamento tiene que ser para que puedan utilizarlo en su defensa o en en la defensa de un ciudadano u otro agente en peligro de ser atacado. En este caso la ley si se lo permite. Pero como es tan ambigua y poco clara, es el juez de turno el que decide . Y se puede dar el caso que para un mismo suceso el juez pudiese llegar poco menos que ” felicitar al policia” y otro juez le condene a muchos años de carcel . En España hay que cambiar o modificar muchas leyes. Y las referidas a la seguridad de los guardas armados y agentes de seguridad son unas de ellas.

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