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Recientemente con la incidencia que la COVID-19 ha tenido en los miembros de las F.F.C.C.S.E. y de las F.F.A.A. hemos visto como el Ministerio de Defensa empieza a hacer los deberes en cuanto a tratar a su personal como merecen:

El día 28 del pasado mes, y ustedes pueden comprobarlo en el enlace al B.O.E. que les adjunto (https://www.boe.es/diario_boe/txt.php?id=BOE-A-2020-8680), por parte del Ministerio de Defensa, se ha procedido a la creación de una Medalla conmemorativa de la Operación Balmis para reconocer al personal participante en la lucha contra el COVID-19 para reconocer al personal de las Fuerzas Armadas y personal civil adscrito al Ministerio de Defensa que ha participado en la lucha contra el COVID-19, en el marco de dicha operación”.

Y hace menos días aún (escasas horas cuando escribo estas líneas), ese mismo Ministerio ha reconocido como muerte en acto de servicio al primer militar fallecido a causa de la COVID-19, el subteniente del Ejército del Aire D. José Manuel Palencia, de 57 años. De lo que todos nos alegramos y esperamos que solo sea la puerta a más reconocimientos que, por desgracia, deben darse del mismo tipo.

Con ello, convierten en realidad la propuesta que los Diputados del Grupo Político VOX Doña Macarena Olona y Don José Ramírez realizaronn en el Congreso de los Diputados en el mes de abril a través de una Proposición de Ley sobre el reconocimiento del fallecimiento en acto de servicio a los miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado como consecuencia de su movilización y servicios en la crisis de la COVID-19”.

Ahora y tras esta pequeña introducción, les mostraré la diferencia entre Ministerios de un mismo Gobierno a la hora de tratar a sus soldados/agentes.

Lo cierto es que por parte del Ministerio del Interior (o de la D.G.P. en su defecto) no ha existido movimiento alguno. Ni tan si quiera un amago de propuesta o estudio.

Una vez más, los Policías Nacionales y Guardias Civiles, vemos como nuestro Ministerio, nuestras Direcciones Generales, van a contrapié y quedan retratados por su inacción a la hora de poner en valor los actos de sus agentes.

Mientras que el Ministerio de Defensa muy acertadamente (y merecido por los militares) ha actuado como se espera de unos superiores y responsables a la hora de agradecer, tratar o premiar las acciones meritorias y que se salen de lo exigible para los profesionales bajo su mando, a nuestro Ministerio del Interior y Direcciones Generales, ni se les espera. Ya es una costumbre.

Si los miembros de las Fuerzas Armadas merecen (y no se pone en duda su actuación) un reconocimiento en forma de Medalla por su proceder durante la pandemia (que aún sigue y que visto lo visto, va para largo y volveremos a pasarlo realmente mal), los Policías Nacionales y Guardias Civiles, no pueden ni merecen ser menos.

La labor y entrega de los miembros de las F.F.C.C.S.E. en general y concretamente durante la situación que nos ha tocado vivir, esta fuera de toda duda.

Sin medios de protección, sin recursos humanos suficientes en muchísimos destinos para crear turnos estancos, contagiándose entre ellos mismos y a sus familias y, por desgracia, muriendo algunos de nuestros compañeros tras contraer el virus desempeñando su labor.

Pero, una vez más, nuestros responsables se olvidan de nosotros.

Por ello creo que es una buena oportunidad para que  los sindicatos se centren en exigírselo a la D.G.P. de forma conjunta.

Da igual quién o cuantos hayan sido los “primeros” en solicitarlo.

Trabajen juntos en una petición acorde para que la D.G.P. corresponda a los policías que más han estado expuestos durante esta crisis.

Pero no entren a valorar en si la idea es de uno, del otro o la propuesta final es de aquel. De todos. De los policías por los policías.

Y vigilen su realización y atribución, que ya sabemos lo que ocurre luego: agentes meritorios se quedan en la estacada mientras responsables de despacho, pelotas de turno y aprovechados, obtienen lo que no se merecen.

Los sindicatos policiales deben exigir, abrazados, de forma unánime y sin excusas a la D.G.P. que en primer lugar y sin que medie ningún tipo de negociación, sea justa con los policías fallecidos por coronavirus y para con sus familias:

– Reconocimiento como fallecimiento por acto de servicio.

– Medalla a título póstumo, con, como mínimo, Distintivo Rojo.

Y deberían serlo no solo por los policías sino por sus familias como digo ya que, aún a pesar de que jamás se les devolverá lo más valioso que tienen y entregaron, su vida, la diferencia a la hora de que sus herederos reciban la pensión es, simplemente, abismal.

Y, para los policías a los que afortunadamente el virus no ha tocado de forma irreversible y que se han visto verdaderamente expuestos y en primera línea, la creación y concesión de un Distintivo o Medalla de la misma forma que la publicada recientemente por el Ministerio de Defensa, vigilando (y no me cansaré de repetirlo) en que las atribuciones de esta sean justas y acordes a la labor realizada, sin amiguismos ni favores.

Quizás sirva para que, de una vez, empiecen a pedir por los policías, mostrando verdadera unión del Cuerpo al que pertenecemos y no para ser los primeros en afiliados.

El Ministerio del Interior que dirige el Sr. Grande Marlaska, a través de la Dirección General de la Policía no debería posponer más estas decisiones ni por supuesto olvidarse pues de nada nos sirve las palabras vacías frente a un micrófono o cámara de televisión.

Lo que demuestra son los hechos. A uno lo conocen por sus actos.

Se trata de la vida de sus policías. De sus familias.

César Augusto Alvarado Cano (https://twitter.com/CesarAlvCa) para h50 digital policial (https://twitter.com/h50digital?s=20)

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