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Los trabajadores del sector sanitario, policías y militares están siendo los grandes héroes en la lucha contra el coronavirus. Ellos son los primeros que se exponen a un posible contagio de Covid-19, los responsables en atender a los enfermos y en velar por que los ciudadanos cumplan con el confinamiento para lograr frenar la pandemia.

Pero en este país, el país de todos nosotros, hay otros colectivos que trabajando en segundo plano son merecedores también de recibir grandes elogios. En estos momentos difíciles, no solo se trata de cumplir con unas simples obligaciones laborales sino de garantizar el pleno funcionamiento de los servicios esenciales.

Estamos hablando de farmacéuticos que suministran medicamentos y tratan de conseguir stock de equipos de protección para la ciudadanía, empleados del sector de la alimentación que mantienen las estanterías llenas y la línea de caja en pleno funcionamiento, vigilantes de seguridad que supervisan medidas de higiene, aforos o distancias de seguridad,  transportistas que abastecen el mercado y hacen llegar los pedidos a domicilio, agricultores que con unas duras limitaciones intentan sacar su producción adelante, todos y cada uno de los integrantes de los servicios de limpieza y mantenimiento que desinfectan instalaciones… Un sin fin de profesionales comprometidos con erradicar este virus a la vez que proporcionar un servicio a la sociedad.

Pero no podemos olvidarnos de aquellas iniciativas privadas y particulares que hacen llegar miles de equipos de protección para sanitarios y policías. A todos ellos debemos de dar también las gracias por protegernos. Estamos hablando del conjunto de aportaciones solidarias que con su esfuerzo, trabajo o iniciativa se fusionan hacia una única misión: “proteger a quienes nos protegen”.

Han surgido iniciativas altruistas, tanto privadas como particulares, capaz de dotar a una comisaría, un hospital o un centro de la tercera edad de equipos de protección individual. Empresas que han adaptado su producción al estado de necesidad para fabricar batas, pantallas, mascarillas…

Si algo hemos de aprender de esta crisis es que entre todos formamos un gran equipo capaz de garantizar nuestra seguridad.

Es por ello, que en los aplausos desde nuestros balcones no debemos olvidarnos de cada uno ellos. De esos héroes anónimos que velan por nuestra seguridad, bienestar y funcionamiento de los servicios mínimos pero no te olvides de alagar también tu esfuerzo y ejercicio de responsabilidad al quedarte en casa porque en esta lucha de héroes sin capa todos debemos mantenernos unidos hasta la victoria final.

¡GRACIAS POR PROTEGERNOS!

1 COMENTARIO

  1. vigilantes de seguridad que supervisan medidas de higiene, aforos o distancias de seguridad…. ¿eso es trabajar en segundo plano? Ya van 8 muertos confirmados por el covid todos ellos trabajaban en “segundo plano”….

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