Diferentes clases de Policías – Segunda parte

Comparte ese artículo
Volvemos a la carga un año después para continuar con las diferentes clases de policías que se pueden encontrar a lo largo de la carrera profesional.

Tras la primera parte, Diferentes clases de policías ¿Cuántos conoces? donde analizamos diferentes clases de policías, como el pepinillo, el caimán, el mazas, el sindicalista, el lanzado, el sin sangre, y otro más, regresamos con la segunda parte, puesto que quedaron algunos sin clasificar.

Hay que decir que no todos están encasillados en alguna fase, pero la mayoría lo están en una o más de una.

El de prácticas: Son el paso previo al pepinillo. Son siempre bienvenidos en las plantillas. Son usados para aliviar la carga de trabajo en muchos grupos o para duplicar el número de coches en la calle.

El jefe: Aquí cabrían dos versiones:

            El jefe: Son de Escala Ejecutiva o Escala Superior. Son expertos en decir lo que hay que hacer, aunque algunos no sepan como hacerlo. Son fácilmente reconocibles por las medallas que cuelgan de su uniforme.

            El que se cree jefe: Son de escala básica y aunque no son jefes, han nacido para mandar y ordenar. Están deseando que lleguen los de prácticas para ejercer de jefe.

El informático: Es el que sabe todo sobre ordenadores. No necesita llamar a los compañeros de informática.

El funcionario: Es todo aquel que, sin llegar a ser un veterano o caimán, su sueño es pasar su carrera profesional en alguna secretaria, en archivo o informes.

El jeta: En todos los sitios hay algún jeta. Es que trata de escaquearse de todo el trabajo. En un grupo si hay algún traspaso sale corriendo, en la ODAC cuando ve algún marrón siempre le llaman por teléfono, en el zeta nunca contesta a la llamada de ultima hora para no salir tarde….

El radical: No se anda por las ramas. Va siempre a la raíz del problema. Para él no deberían existir segundas oportunidades.

El marronero: Nadie quiere ir con él, por que es capaz de complicarte la vida en cuestión de segundos. Es capaz de calentar una intervención que se podía solucionar con presencia. Es temido por los de prácticas y querido por los jefes.

El quemado: Esta harto de todo y necesita un cambio de puesto, para intentar cambiar de clase, aunque algunos están tan quemados que ni un cambio de puesto puede hacerle salir de esta fase.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

error: Contenido protegido por derechos de autor c) 2021 h50. Está expresamente prohibida la redistribución y la redifusión de este contenido sin su previo y expreso consentimiento.