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Un interno del módulo de enfermería del Centro Penitenciario de Valdemoro ha agredido a cinco funcionarios de prisiones propinando patadas y puñetazos cuando se disponían a realizar una asistencia sanitaria.

La Asociación Profesional de Funcionarios de Prisiones (APFP), sindicato exclusivo en el ámbito penitenciario, ha denunciado estos graves hechos acaecidos en el Centro Penitenciario de Madrid III (Valdemoro), mostrando su apoyo a los compañeros agredidos y al resto de compañeros intervinientes todo asó como el reconocimiento a su profesionalidad.

El altercado se ha registrado el sábado 3 de abril de 2021, cuando el interno L.G.M se autolesionó produciéndose varios cortes. Por tal motivo se procedió a la cura del interno del Módulo de Enfermería por el personal sanitario. Es en este momento, empezó a agitarse y revolverse, agrediendo violentamente a los funcionarios a la vez que lanzó puñetazos y patadas. Ante la vista de los hechos, se requirió la presencia de más funcionarios y no sin dificultad, lograron mantener sujeto al interno para que los servicios médicos pudiesen coser los cortes que se realizó.

Durante la intervención, los funcionarios han terminado manchados de sangre del interno, teniendo que cambiarse y tirando parte del uniforme, con el grave riesgo biológico que conlleva para su integridad física.

Esto no es un hecho esporádico. El día anterior, el mismo interno fue protagonista de un intento de agresión a un empleado penitenciario. Hace un par de semanas, otro interno del Módulo de Enfermería agredió con un puñetazo a otro funcionario. Sin contar que sea frecuente tener que soportar faltas de respeto y amenazas. En los últimos meses, se han incrementado los incidentes regimentales, ya que no se adaptan ni respetan la vida regimental, creando un clima hostil, contrario a la recuperación de los enfermos residentes y exponiendo nuestra integridad física y moral.

“Mientras que el interno agresor dispone de un elenco de profesionales encaminados a subsanar sus carencias y superar este episodio, los funcionarios de prisiones carecemos de un Protocolo de prestación de asistencia psicológica como en otros cuerpos del Ministerio del Interior”, manifiestan desde APFP.

Desde dicha organización insisten en que la labor esencial que desempeñan es ignorada socialmente y menospreciada por la Administración, con amenazas de expediente disciplinario por no llevar visible la identificación o con órdenes que otorgan presunción de veracidad a los reclusos al denunciar sin lesiones. Hechos que atacan gravemente su dignidad y profesionalidad.

“La intervención en situaciones límite, sobrevenidas, de gran impacto psicológico, duro y peligroso exige una actividad de formación y perfeccionamiento permanente, una intervención psicológica con las debidas garantías y un asesoramiento jurídico que garantice nuestros derechos y la condición de agente de autoridad que desde la Administración se nos niega”, sentencian.

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