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Una intervención límite de la Ertzaintza evita la muerte de una menor que intentaba arrojarse al vacío en Bilbao

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Una patrulla de la Ertzaintza salvó este domingo la vida de una menor que trataba de precipitarse por la ventana de su vivienda en Bilbao. La rápida coordinación entre los agentes, alertados por los vecinos, permitió sujetarla en el último instante cuando ya se encontraba por fuera del marco, en una maniobra de alto riesgo que ha reabierto el debate sobre la atención a la salud mental en menores y los recursos de emergencia disponibles.

Los hechos ocurrieron en la mañana del domingo, cuando varios vecinos alertaron al 112 al observar a una joven encaramada por la parte exterior de una ventana en un edificio de Bilbao. La situación, descrita como “crítica” por testigos, activó de inmediato un dispositivo policial de urgencia.

A su llegada, los agentes confirmaron que la menor se encontraba completamente fuera de la vivienda, sostenida únicamente por sus manos y en evidente riesgo de caída. La prioridad fue acceder al interior del domicilio para intentar sujetarla desde dentro.

Una maniobra extrema: un agente la sujeta mientras sus compañeros lo aseguran

Según fuentes policiales, al entrar en la vivienda uno de los ertzainas se lanzó hacia la ventana y consiguió agarrar a la menor por el cinturón y por debajo del brazo, evitando que se precipitara al vacío. La operación, sin embargo, no terminó ahí.

Consciente del peso que estaba soportando y del riesgo de que ambos pudieran caer, el resto de agentes actuó de inmediato: dos compañeros se aferraron a las piernas del ertzaina que sostenía a la joven, formando una cadena humana improvisada para estabilizar la maniobra y asegurar el rescate.

La menor fue finalmente puesta a salvo y atendida por los servicios sanitarios desplazados al lugar.

Coordinación policial y sanitaria ante un episodio de alto riesgo

Tras el rescate, la joven fue trasladada a un centro sanitario para su valoración física y psicológica. La Ertzaintza activó el protocolo habitual en estos casos, que incluye la intervención de recursos especializados y la comunicación a los servicios sociales competentes.

Fuentes policiales destacan que la actuación fue “cuestión de segundos” y que la coordinación entre agentes resultó determinante para evitar un desenlace fatal.

Un caso que reabre el debate sobre la salud mental en menores

El suceso vuelve a poner sobre la mesa la creciente preocupación por los episodios de riesgo autolítico entre adolescentes y la necesidad de reforzar los mecanismos de prevención, detección temprana y respuesta de emergencia.

Los sindicatos policiales llevan tiempo alertando de que este tipo de intervenciones, cada vez más frecuentes, requieren formación específica y recursos adecuados para garantizar la seguridad tanto de los ciudadanos como de los propios agentes.

Reconocimiento a la actuación policial

La intervención ha generado numerosas muestras de apoyo en redes sociales y entre los propios vecinos, que han destacado la valentía y profesionalidad de los agentes. Desde la Ertzaintza se subraya que este tipo de actuaciones forman parte del compromiso del cuerpo con la protección de la vida y la seguridad ciudadana.

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