
Una persecución policial ha acabado con dos ladrones detenidos y un agente herido. La carrera, de más de 40 kilómetros y a casi 200 por hora finalizó cuando los delincuentes se estamparon contra un guardarraíl en el nudo de O’Donnell.
Los hechos ocurrieron esta madrugada en la M-30. Todo empezó en Móstoles. La Policía dio el alto a dos ladrones que acababan de robar en un bar de esa localidad. Se subieron a un vehículo y emprendieron la huida a toda velocidad hasta que sufrieron un accidente a la altura del kilómetro 7,8, a la altura de O’Donnell.
Los delincuentes -ya detenidos- han sido atendidos por el SAMUR, que tuvo que atender también a un policía nacional.





