
Italia ha sido escenario de un audaz atraco armado que ha dejado en evidencia la creciente sofisticación del crimen organizado en Europa. Un grupo de delincuentes, con una planificación meticulosa digna de una película de acción, asaltó dos furgones blindados de transporte de dinero en la carretera estatal Aurelia, cerca de San Vincenzo, en la provincia de Livorno. El botín: aproximadamente tres millones de euros.
El ataque, ocurrido el pasado 28 de marzo, fue ejecutado por un comando armado compuesto por individuos encapuchados con acento sardo. Los asaltantes utilizaron fusiles de asalto y explosivos para vulnerar la protección blindada de los vehículos, además de disparar balas para intimidar a los guardias de seguridad. Tras el robo, huyeron en dos coches Volvo, previamente robados y con matrículas alteradas.
Una operación policial de gran envergadura
La respuesta de las autoridades no se hizo esperar. Más de 300 agentes participaron en un operativo que se extendió por las provincias de Nuoro, Pisa y Bolonia. Como resultado, once personas fueron detenidas, todas originarias de la isla de Cerdeña y con antecedentes en robos armados. La investigación, basada en intervenciones telefónicas y el análisis de cámaras de vigilancia, permitió reconstruir los movimientos de los vehículos utilizados en la fuga.






