Tráfico ilícito de vehículos: modalidad en auge de delincuencia organizada

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@guardiacivil
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El robo de vehículos es una actividad delictiva, según Interpol, que requiere un alto nivel de organización y que cada vez más se vincula a otras actividades delictivas, incluido el terrorismo. En España, según datos del Ministerio del Interior que facilita el RACE, se robaron una media de 120 coches al día en 2017. El coste del robo de vehículos para las aseguradoras y, por extensión, para la sociedad en forma de aumento de primas, es millonario.

El fin en sí mismo no es el robo del vehículo, sino que este se ha convertido en una forma rápida y fácil de obtener elevados beneficios, con un riesgo relativamente bajo, para financiar otros delitos, siempre dentro de estas organizaciones perfectamente estructuradas y que diversifican sus ámbitos de actuación. El robo de un vehículo valorado en decenas de miles de euros tiene menor riesgo (condena) que muchas otras modalidades delictivas.

La península ibérica es un lugar de paso obligado para todas o casi todas las mercancías y personas que transitan por carretera entre África y el resto de Europa. La anulación de los controles fronterizos internos en el espacio europeo bajo los tratados de Schengen, ha hecho más permeables las fronteras y facilita las posibilidades de circulación internacional de vehículos y personas con requisitorias. La labor de control del tráfico interno en el territorio europeo ha pasado, en gran medida, de la policía que vigilaba las fronteras a todos los cuerpos policiales, independientemente del cuerpo y destino de procedencia.

El problema que se encuentran estos cuerpos policiales es la diversidad de documentos y normativas a la que se tienen que enfrentar, tantas como países de procedencia de los vehículos que transitan por nuestras carreteras. El vehículo a motor, sin embargo, tiene elementos identificativos que van más allá de la matrícula o la documentación asociada al país de registro. La identidad de un vehículo empieza en el mismo proceso de fabricación y el vehículo sale ya de fábrica con unos elementos propios que le hacen único y permiten realizar una trazabilidad, independientemente del registro administrativo y matriculación posterior.

Es por ello que cobra gran importancia conocer, para empezar, la base de la normativa común, internacional, para poder identificar un vehículo con todas las garantías y llegar a detectar falsedades con las que las organizaciones delictivas pretenden camuflar los vehículos sustraídos y obtener pingües beneficios al comerciar con ellos en terceros países.

Es muy necesaria e importante, pues, la formación de los cuerpos policiales en estos conceptos básicos de identificación de vehículos y en cómo descubrir, preservar y trasladar los indicios para una posterior investigación. Se trata, en definitiva, de prevenir el delito aumentando el riesgo que los delincuentes deberán afrontar para y con ese vehículo sustraído.

Imagen del acceso de un bloque de motor – fuente propia de INTERDOCPOL

En esta línea, el curso organizado por Interdocpol, asociación sin ánimo de lucro inscrita desde el año 2013, pretende establecer esta base sólida sobre la que luchar contra el tráfico ilícito de vehículos, dando las nociones necesarias para identificar un vehículo y detectar si este ha sido robado y manipulado para dificultar su detección. El curso, de 260 horas y en modalidad online, se ofrece con la colaboración del Estudio de Peritaje Automotor, de Argentina, y bajo el título de “Curso Internacional en Identificación de Vehículos y su Trazabilidad” que se encargará de dar a conocer la base legal y como identificar un vehículo con los elementos que lo conforman. Toda la información sobre la asociación y el curso está disponible en su página web: www.interdocpol.org

Autor del artículo: Junta Directiva de INTERDOCPOL.

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