Hoy mi artículo es escueto, el mensaje debe ser conciso y claro. No me voy a perder en argumentos que ya conocemos, ni quiero malgastar palabras para señalar a quiénes dejan tirados a su suerte a policías y guardias civiles.
Hoy nuevamente un policía nacional está en estado crítico tras recibir disparos de un narco que custodiaba un almacén de droga en Sevilla.
¿Necesitan nuestros gobernantes algún muerto más en acto de servicio para que les consideren profesión de riesgo?
¿Cómo puede ser que un servidor público que se juega cada día su vida para que la de los demás transcurra con normalidad se sienta desprotegido por el mismo estado al que defiende?
¿No es vergonzoso acaso que mientras a las policías locales y autonómicas les reconozcan como profesionales de riesgo, a los policías nacionales guardias civiles les nieguen ese mismo derecho?
¿No es el mismo trabajo, no es el mismo juramento, no es el mismo riesgo?
Mientras la política más perversa domine el tablero, mientras que los herederos de ETA y quiénes dieron un golpe de estado en Cataluña decidan cuál es el camino por el que los españoles deben transitar hacia su futuro, mientras todo eso ocurre, un hombre se debate entre la vida y la muerte por cumplir con su compromiso de entrega y servicio y a los anteriormente mencionados les da absolutamente igual.
¿Es desidia, es odio, es incompetencia o todo a la vez?
¿Dormirán tranquilos aquellos que tienen en su mano dignificar la labor policial dotando a policías y guardias civiles de un derecho que se han ganado a pulso durante décadas ?
Demasiadas preguntas y una sola respuesta.
!PROFESIÓN DE RIESGO YA









