
Hay días en los que apetece cuidarse sin complicarse: algo rápido, fresco y que te deje con energía por la mañana o para una merienda ligera. Este smoothie verde con frutos rojos es una opción práctica cuando buscas un desayuno saludable en pocos minutos.
Para que el resultado sea realmente sabroso, la clave está en usar ingredientes de buena calidad y, si puedes, ecológicos. Tener a mano semillas, superalimentos o proteína en polvo facilita mucho este tipo de recetas, y en Vehgroshop puedes encontrar opciones para completar tu despensa sin depender de compras grandes.
Lo que vas a necesitar
Raciones: 1 a 2 vasos (según tamaño)
Tiempo total: 5 a 7 minutos
Utensilios: batidora de vaso o procesador potente
Ingredientes
– 1 plátano maduro
– 1 taza de espinacas frescas bien lavadas
– 1/2 taza de frutos rojos congelados (fresas, arándanos o frambuesas)
– 1 cucharada de semillas de chía
– 250 ml de bebida de almendra (o la que uses en casa)
– 1 cucharadita de miel o sirope (opcional)
– 1 cucharada de proteína en polvo (opcional)
Cómo preparar el smoothie paso a paso
1. Prepara la base. Pela el plátano y córtalo en trozos. Lava y escurre bien las espinacas.
2. Empieza por lo líquido. Vierte la bebida de almendra en el vaso de la batidora para que las cuchillas trabajen mejor.
3. Añade el resto. Incorpora el plátano, las espinacas, los frutos rojos y la chía. Si vas a usar proteína en polvo o endulzante, añádelo ahora.
4. Tritura. Bate unos 60 segundos, hasta lograr una textura fina. Si lo quieres más líquido, añade un poco más de bebida vegetal. Si lo prefieres más espeso, agrega más fruta congelada o unos cubitos de hielo.
5. Sirve al momento. Tómalo recién hecho para disfrutar del color y la textura.
Trucos para que quede perfecta
Textura más cremosa. Usa plátano congelado o añade un cuarto de aguacate.
Si no tienes espinacas. Sustitúyelas por canónigos o por kale tierno en menor cantidad.
Sabor tipo postre. Una pizca de canela o cacao puro en polvo combina muy bien con los frutos rojos.
Más saciante. La proteína en polvo convierte esta bebida en una opción práctica tras entrenar o como desayuno rápido. Ajusta el líquido, porque algunas proteínas espesan.
Variaciones fáciles
Con yogur. Sustituye parte de la bebida vegetal por 2 cucharadas de yogur natural.
Sin azúcar añadido. Omite la miel y usa un plátano bien maduro.
Con más semillas. Además de chía, prueba con lino molido o cáñamo.
Conservación y cómo acompañarla
Si te sobra, guárdalo en una botella bien cerrada en la nevera y consúmelo en 24 horas. Agita antes de beber.
Acompaña bien con una tostada integral con crema de frutos secos o con un bol de yogur y granola. Esta receta es una idea sencilla y versátil para el día a día, con ingredientes fáciles de ajustar a lo que tengas en casa.






