
Ni somos visionarios, ni tenemos una bola de cristal para adivinar el futuro, pero sí somos observadores y analistas de cuánto sucede a nuestro alrededor.
Lo que actualmente está ocurriendo en Polonia tiene mucho que ver con lo que pasa en Ucrania, en Bielorrusia o en el Báltico. La amenaza rusa pesa como una losa sobre distintas regiones de la Europa continental y por ende sobre el propio territorio de la Unión Europea.
Sobre el tablero de ajedrez cada movimiento cuenta, y no estar pendiente de la partida puede hacer que cometas errores que pagarás muy caro.
Son demasiados los motivos por los que unos y otros se empeñan en despistarnos poniendo el foco últimamente en Oriente Medio, pero no debemos caer en la trampa y perder la perspectiva de lo que sucede en nuestras fronteras más cercanas. Mientras se polariza ideológica y socialmente a la ciudadanía, se están tejiendo alianzas bastante peligrosas de cara a una confrontación directa entre distintos bloques. La aparente estabilidad de la que gozábamos hasta hace unos años está a punto de saltar por los aires el día menos pensado, y para ello los policías al igual que los ejércitos deben estar especialmente preparados.
Hace tiempo publicamos un artículo «Are you ready for the war», [ https://www.h50.es/estas-listo-para-la-guerra-no-lo-descartes/ ] en el que ya avisábamos sobre la necesidad de formar a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en tácticas de emergencia en entorno de guerra urbana. Me refiero no sólo a mantener el orden público ante situaciones críticas, si no también a tener unas nociones avanzadas sobre actuaciones operativas de prevención y reacción que garanticen la seguridad de los ciudadanos ante un escenario bélico. Os puede sonar a película de ciencia ficción pero en países como Suiza o Polonia ya se están llevando a cabo. Sus gobiernos fomentan la formación militar durante un mes a la ciudadanía y especialmente a sus cuerpos policiales. En ese tiempo serán instruidos en actividades relacionadas con la defensa y la seguridad a fin de tener a su población preparada y con recursos en caso de urgente necesidad.
El hecho de que Alemania o Francia estén legislando sobre la creación de un nuevo sistema de servicio militar y reservistas es otro de los factores por los que debemos hacer caso a cuántas advertencias relacionadas con la seguridad nacional y la defensa del territorio nos sean hechas.
No es cuestión de alarmismo, ni debemos caer en la trampa de la conspiración global, se trata más bien de concienciar a los miembros de los diferentes cuerpos policiales tanto de naturaleza civil cómo militar de la realidad respecto a la seguridad dentro de un novedoso plano de la geoestratégia y la geopolítica.
En España tenemos unidades de élite, de orden público, de localización de fugitivos, de prevención y reacción a la delincuencia que son referentes mundiales. Son recurrentes las ocasiones en las que el presidente de Estados Unidos Donald Trump ha elogiado a nuestras policías, poniéndolas como ejemplo a seguir.
En este aspecto tan particular de garantizar la seguridad transnacional y de la protección de nuestras fronteras, todos los recursos con los que cuente el estado serán de gran ayuda. Como bien me apuntaba un retirado y muy reputado General de División con amplia experiencia en mando y gestión de importantes contingentes en misiones en zonas de conflicto «Para los grandes despliegues y el uso de armamento en una situación bélica estamos los militares, y los cuerpos policiales que se movilicen serán de gran ayuda al complementar su actividad propia como lo hacen a diario aunque en un entorno de guerra».
Es por ello, que como profesionales especializados en emergencias no podemos quedarnos atrás y debemos formar a nuestras Fuerzas y Cuerpos de Seguridad para poder ser efectivos a todos los niveles ante cualquier situación que se nos presente por crítica que sea.
A pesar de los tanques, la aviación y la infantería, las guerras de hoy en día no se parecen a las de hace veinte años. Las guerras híbridas se batallan con métodos hasta ahora inimaginables a miles de kilómetros. Desconexiones digitales, drones suicidas, apagones, sabotajes y un largo etcétera de modalidades de ataques.
Cualquier aviso a navegantes no es baladí… Los que portan uniforme bien lo saben…
«SI VIS PACEM PARA BELLUM» «Si quieres la paz prepárate para la guerra»









