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Sensibilización vial: por qué los cursos de recuperación de puntos son más que un trámite

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Los cursos de recuperación de puntos son vistos, a menudo, como un trámite para recuperar el carné de conducir cuando se ha perdido tras incurrir en una o varias imprudencias al volante.

Tal y como explican profesionales como los de las autoescuelas RACC Start, un alto porcentaje de las personas que llegan a su espacio para recibir esta formación olvidan que el objetivo real de los cursos de recuperación de puntos es otro: reeducar malos hábitos, refrescar la normativa vial y, sobre todo, conseguir un reset en la actitud del conductor para contribuir a la seguridad en las carreteras.

Afortunadamente, aunque ese no sea el propósito prioritario de las personas que necesitan recuperar puntos, un curso bien orientado y diseñado puede lograr que todos los usuarios, una vez que se sientan en el aula, comprendan por qué estas horas de sensibilización vial son más que un mero trámite.

Los especialistas en enseñar a conducir de RACC, por ejemplo, lo logran gracias a un diseño de la formación innovador, que no se centra únicamente en repasar los hábitos mejorables para cubrir el expediente. Para estos expertos, el objetivo es provocar un cambio real en la actitud del conductor, que debe comprender lo que se juega cada vez que coge el volante o el manillar de la moto.

Los cursos de RACC: estudiar la norma desde la experiencia personal

Uno de los puntos destacados de las autoescuelas RACC Star es que utilizan una metodología dinámica para los cursos de sensibilización vital.

Básicamente, esto se traduce en que no se centran en ofrecer un repaso rápido a la normativa, sino que giran la mirada hacia los participantes.

Es desde la experiencia personal donde se produce el aprendizaje real y la sensibilización. Por eso, a lo largo de la formación se fomenta un intercambio de vivencias al volante, se evalúan distintas opciones de actuación y se contrastan con la norma y el propio conocimiento de los docentes.

De esta manera, los usuarios no son ‘meros espectadores’ en el aula, sino que se convierten en protagonistas, capaces de repasar sus propios hábitos y de reconocer dónde han fallado y cómo lo pueden cambiar.

Eso se logra gracias a la guía que ofrece un profesorado de calidad, especializado no solo en seguridad vial y en la normativa de tráfico, sino en técnicas que favorecen el aprendizaje real, motivado y consciente.

Gracias a ello, lo que se logra es que del aula del curso de recuperación de puntos salgan unas personas mucho más conscientes de lo importante que es mantener el nivel de alerta en la carretera, así como actualizarse continuamente.

El ejemplo de las tecnologías

En los cursos de recuperación de puntos de RACC Star se hace especial incidencia en cómo el contexto cambia a los conductores. En ese sentido, se valora cómo el teléfono móvil provoca distracciones o cómo se ha modificado la compra de vehículos para utilizar micromóviles que hacen la conducción más fluida en ciudades.

Todo ello ha cambiado sensiblemente la forma de conducir y justifica, por sí solo, la necesidad de formarse para reincidir en infracciones graves y evitar accidentes y sustos al volante.

Las personas que han decidido cambiar y ser mejores conductoras pueden hacerlo a través de las próximas convocatorias de los cursos de recuperación de puntos de los Centros RACC: recuperar la libertad de conducir comienza por este tipo de formación.


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