Policías nacionales y guardias civiles suspiran por las extensibles que ya usan sus homólogos municipales y autonómicos

Policía Nacional y Guardia Civil tiene vetado el uso de las defensas extensibles, en contraposición con otros cuerpos locales y autonómicos donde su empleo como arma de dotación es cada vez más generalizado

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El uso de la defensa extensible es uno de los elementos que más controversia está ocasionando en el seno de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado en los últimos años. La legislación actual los habilita para el porte y uso de bastones extensibles, aunque su empleo tan solo estará permitido a aquellos agentes especialmente habilitados.

A partir de aquí, emplearlos sin la habilitación correspondiente es una decisión que cada agente deberá  tomar, teniendo en cuenta las posibles consecuencias administrativas, e incluso penales, que podrían acarrear un uso indebido.

Por otra parte, cabe señalar que en España la defensa extensible es un arma considerada ilegal, prohibida para civiles, según el actual Reglamento de Armas, (Real Decreto 137, de 29 de enero 1993).

¿Por qué los agentes están habilitados para llevar una defensa y NO una defensa extensible? 

No hay una respuesta oficial por parte de la administración a esta pregunta. Al parecer todo proviene de algunas interpretaciones de la norma que algunas Intervenciones de Armas de la Guardia Civil, en las que atribuye a la defensa extensible un “alto potencial lesivo” y “facilidad de ocultación”.

La Comisión Interministerial Permanente de Armas y Explosivos (CIPAE), órgano que interpreta el Reglamento de Armas, ha expresado en varias consultas que su uso y forma de utilización por parte de los agentes de la autoridad estarán acorde a lo que disponga cada órgano policial con sus respectivas normas reglamentarias.

¿Van a dotar las fuerzas y cuerpos de seguridad a sus agentes con defensas extensibles?

Fue en 2013 cuando el Servicio de Armamento y Equipamiento Policial elaboró un estudio sobre la viabilidad técnico-operativo de los distintos tipos y modelos de este tipo de defensas para su implantación en la Policía Nacional. Debido a las conclusiones de este minucioso estudio, la mencionada institución policial aprobó la adquisición en junio del pasado año, coincidiendo con los disturbios en Cataluña, de 15.384 defensas extensibles con funda de dotación individual por un valor de un millón de euros, más el 21% de IVA.

Según el mencionado servicio de armamento, esta defensa posee una estructura de “acero o aleación de máxima calidad”, que facilita “una utilización segura y un agarre perfecto”, sin riesgo para la integridad de quién la porta. La memoria justificativa añade que la estructura principal pasa de los 26 centímetros cuando está plegada a algo más de medio metro en toda su extensión, no superando los 610 gramos.

Cabe mencionar que “se trata de un elemento de fácil portabilidad que forma parte de la dotación policial, discreto por su reducido tamaño, con un efecto psicológico disuasorio por su efecto ruidoso al desplegarse y válida como instrumento de rescate al contar con la dureza para ser utilizada como palanca”. Igualmente concluye que 25 agentes recibirán un curso de formación, y que deberán trasladar sus conocimientos a todos los agentes receptores de estas defensas extensibles.

De la misma manera, la Jefatura de Asuntos Económicos de la Guardia Civil destinó casi 3 millones de euros en la adquisición de 30.000 defensas extensibles con su funda.Su estaba prevista, de una forma progresiva, durante los años 2018, 2019 y el presente año.

Mucho más prematuros fueron los Mossos d’Esquadra, quienes adquirieron en entre los años 2015, 2016 y 2017 un total de 10.783 defensas extensibles metálicas por un valor de 254.332 euros. De hecho, y sin ir más lejos, en Francia, la Gendarmería desde 2011 se hizo con 115.000 bastones para dotar a cada uno de sus agentes.

Uso de la defensa extensible en el servicio policial

El desencadenante de esta adquisición por parte de la Policía Nacional, como hemos dicho anteriormente, fueron los disturbios producidos en octubre del año pasado en Cataluña.

Una detención en Tarragona por parte de un grupo reducido de policías de paisano cuando se procedía la detención derivó en momentos de mucha tensión. Numerosos manifestantes violentos se enfrentaron a los agentes actuantes arrojando latas y piedras. Por suerte, los policías portaban defensas extensibles, factor que con toda probabilidad evitó que se produjera un acercamiento de este grupo de hostigadores a los actuantes. Tal y como expresa el Servicio de Armamento, este tipo de defensa evitó en esta intervención un mal mayor por su efecto psicológico disuasorio al producirse un particular ruido al desplegarse.

Evolución

La defensa rígida extensible ha evolucionado con gran rapidez en los últimos años, convirtiéndose en una herramienta esencial en el cinturón de cualquier policía obligado a usar el uso legítimo de la fuerza con congruencia, oportunidad y proporcionalidad ante las posibles situaciones que se pueden presentar en labor diaria.

El uso de estas armas son variados: desde golpear a un agresor en legítima defensa, hasta ser un instrumento extremadamente útil durante las detenciones, pudiendo efectuar luxaciones, controles y presiones eficaces con un adecuado entrenamiento y periodo formativo.

Conviene destacar que su carácter rígido nos puede ofrecer unas excelentes prestaciones para doblar puertas de vehículos y roturas de cristales, llegando incluso a salvar la vida de personas en un accidente de tráfico, misión que no se podría haber efectuado con una defensa reglamentaria actual.

Conclusiones

En conclusión, y en defensa de la utilización de este tipo de armas por parte de la FFCCSE, en pro de un uso de la fuerza legitimo con congruencia, oportunidad y proporcionalidad, debemos admitir que existen un sinfín de intervenciones en el que el uso de la fuerza física y sus conocimientos en defensa personal policial del agente no son suficientes para controlar la situación, y que sin duda no sería proporcional el uso del arma de fuego.

Es en estas situaciones difíciles de afrontar bajo un principio de legítima defensa cuando se hace necesaria una herramienta policial que evite un mal mayor. Como hemos dicho anteriormente, se convierte en un medio para ayudar a los agentes para realizar conducciones y controles de individuos, y ser una herramienta imprescindible en auxilios humanitarios donde su rigidez y potencia ayuda a intervenir en superficies duras.

Artículo elaborado para h50 por un especialista en armamento y tiro 

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