
El Gobierno ha aprobado el incremento del 2,5% en las retribuciones del sector público para 2025, que incluye a los miembros de la Policía Nacional y la Guardia Civil. La subida se hará efectiva en la nómina de diciembre, junto con los atrasos correspondientes al año.
Sin embargo, este anuncio no logra acallar el malestar de los agentes, que denuncian que siguen sin recuperar el poder adquisitivo perdido en la última década. A pesar de las subidas parciales, la inflación y los recortes acumulados han dejado a los cuerpos estatales en una situación de clara desventaja respecto a otros cuerpos policiales.
Reivindicaciones pendientes
- Pagas extras no íntegras: Los agentes continúan percibiendo pagas extraordinarias recortadas, a diferencia de otros funcionarios.
- Discriminación salarial: La brecha económica respecto a policías autonómicos como Mossos d’Esquadra o Ertzaintza se mantiene, con diferencias que superan varios cientos de euros mensuales.
- Jubilación desigual: Guardia Civil y Policía Nacional carecen de un sistema de jubilación equiparable al de las policías autonómicas, lo que supone un agravio en condiciones laborales y de reconocimiento de la profesión de riesgo.
Un incremento insuficiente
Las asociaciones profesionales y sindicatos subrayan que este aumento del 2,5% es meramente testimonial y no responde a las demandas históricas de equiparación salarial, jubilación digna y reconocimiento pleno de derechos.
La medida, aunque bienvenida en términos económicos inmediatos, no resuelve la discriminación estructural que sufren los cuerpos policiales estatales frente a sus homólogos autonómicos.






