
Maricarmen Abascal, una mujer de 87 años ha sido desalojada en la mañana del día de hoy tras una orden judicial en piso en el que vivía de alquiler. Al cuarto intento, el desalojo se ha hecho efectivo en medio de una enorme violencia y con la intervención de 50 policías nacionales-
El juez determinó el desalojo en base al fin de una subrogación legal
En 1956, cuando el padre de Maricarmen firmó el contrato de arrendamiento en el distrito madrileño de Retiro, España se regía por una normativa que garantizaba la prórroga forzosa del inquilinato. Aquel acuerdo convirtió el inmueble de la calle Alcalde Sainz de Baranda en el hogar familiar durante siete décadas. La prorroga ya había finalizado hace años. Era el cuarto intento de desalojo tras años.
Grupos de activistas trataron de impedir de forma violenta el cumplimiento de la orden judicial entre ellos Pablo Fernández quien anuncia en sus redes que denunciará a la Policía por un delito de lesiones. Manifiesta tener un parte que no publica. Lesiones sin determinar.
En concreto manifiesta: Ya tengo el parte de lesiones del Servicio Madrileño de Salud. Ahora interpondré denuncia para que la agresión policial de hoy no quede impune. Tendrán que explicar quién dio la orden de cargar y por qué. Y por qué hay ultras en la policía que actúan al margen de la ley. Hoy algunos policías han agredido a decenas de vecinas y activistas que únicamente queríamos impedir que desahuciaran a una mujer de 87 años que lleva 70 viviendo en su casa. Habrá un antes y un después del día de hoy.






