
Volando un dron o simplemente pensando en hacerlo, es esencial conocer la normativa vigente en España para operar de forma segura y legal. A continuación, repasamos los aspectos clave que se deben tener en cuenta, tanto para uso recreativo como profesional.
1. Marco legal aplicable
La legislación que regula los sistemas de aeronaves no tripuladas (UAS/drones) en España se compone de:
- Los reglamentos europeos: Reglamento (UE) 2019/947 y Reglamento (UE) 2019/945, que se aplican desde el 31 de diciembre de 2020 y cubren todas las operaciones de drones, independientemente de su peso o uso.
- Normativa nacional reciente: En España, desde el 25 de junio de 2024 está en vigor el Real Decreto 517/2024, por el cual se desarrolla el régimen jurídico para la utilización civil de UAS, adecuando la normativa española al europeo.
2. Registro de operador y formación
Para volar un dron, es necesario cumplir con requisitos básicos de operador:
- Si vas a volar un dron, debes registrarte como operador en la plataforma de Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA) y obtener un número de operador, que debe ir visible en el dron.
- Dependiendo de la categoría de operación, se requiere que el piloto tenga una formación acreditada (curso, examen) para poder operar de forma legal.
- Edad mínima: En categoría abierta o específica suele exigirse tener al menos 16 años, aunque en algunas subcategorías abiertas se permiten edades menores bajo ciertas condiciones.
3. Identificación, peso del dron y clases
- El dron debe llevar una placa identificativa (modelo, número de serie, datos del piloto) cuando opera fuera de ciertos umbrales de peso o uso.
- Los drones se clasifican también según su peso, categoría de operación y nivel de riesgo. Por ejemplo, los de menos de 250 gramos tienen ciertas facilidades, aunque siguen sujetos a normativa.
- Bajo el RD 517/2024 se introducen clases de drones (C0, C1, C2, etc) que determinan requisitos de operación según peso y entorno.
4. Operaciones: categorías y dónde se puede volar
Las operaciones con drones se agrupan en distintas categorías de riesgo:
- Categoría “Abierta”: para operaciones de bajo riesgo. No requiere autorización previa en muchos casos, pero sí cumplir determinadas condiciones (altura, distancia, visibilidad).
- Categoría “Específica”: para operaciones de medio riesgo que requieren evaluación de la operación o autorización especial.
- Categoría “Certificada”: para operaciones de alto riesgo (por ejemplo drones que transportan personas). Mucho menos frecuente en uso común.
En cuanto a dónde y cómo se puede volar:
- La normativa general dice que no se debe sobrevolar por encima de ciertas alturas (normalmente 120 metros sobre el nivel del suelo) salvo autorización.
- Se debe volar siempre dentro del alcance visual del piloto, salvo que se tenga autorización para vuelos más allá del alcance visual (BVLOS).
- Zonas prohibidas o con restricciones: cerca de aeropuertos/helipuertos (habitualmente dentro de 8 km), en espacios naturales protegidos, sobre aglomeraciones de personas, en zonas urbanas sin autorización, etc.
5. Seguro, responsabilidad y sanciones
- Dependiendo del peso del dron y del tipo de operación, puede ser obligatorio contratar un seguro de responsabilidad civil. Por ejemplo, en operaciones especiales con drones de más de 20 kg de MTOM se exige seguro conforme a normativa.
- El piloto u operador es responsable de los daños que pueda causar el dron (daños a terceros, a la propiedad, a personas, etc).
- Las sanciones por operar sin cumplir la normativa pueden ser importantes, incluyendo embargo del dron, multas e incluso responsabilidades penales si se pone en peligro la seguridad aérea.
6. Consejos prácticos antes de volar
- Comprueba en la plataforma ENAIRE Drones (o apps equivalentes) las zonas de vuelo permitidas o restringidas en la ubicación donde vas a volar.
- Verifica que estás inscrito como operador y que tu dron cumple los requisitos de identificación.
- Formación: aunque uses un dron pequeño para hobby, infórmate de la categoría en que estás operando y si necesitas acreditar algún curso o examen.
- Respeta la privacidad: si grabas imágenes con drones, ten en cuenta que aparecen personas o propiedades privadas, debes respetar la normativa de protección de datos y derechos de imagen.
- Conocer el entorno: evita zonas con muchas personas, configura altura y distancia permitidas, nunca vueles de noche salvo autorización, revisa el tiempo meteorológico.
- Si estás de viaje o eres turista con dron, infórmate también de la normativa local (autonómica o municipal) porque puede haber restricciones adicionales.
Conclusión
Tenemos a nuestro alcance la tecnología y libertad para volar drones, tanto para uso recreativo como profesional, pero esa libertad viene acompañada de responsabilidad. Cumplir la normativa —la europea y la nacional (como el Real Decreto 517/2024 en España) — no sólo te evita sanciones, sino que garantiza la seguridad del espacio aéreo, de las personas alrededor y de tu propio equipo. Si tienes pensado volar en un entorno particular (urbano, cerca de personas, con imágenes…), vale la pena revisar bien los requisitos específicos de la operación y categorización.






