
El sindicato mayoritario de la Policía Nacional advirtió desde los primeros días de la crisis de la necesidad de extremar los controles de seguridad. Las labores de identificación continúan y, según la información trasladada al SUP, dos de estos perfiles ya han sido expulsados
El Sindicato Unificado de Policía vuelve a alertar sobre las implicaciones para la seguridad de la entrada masiva registrada en Ceuta. Ya lo advertimos públicamente el pasado 1 de agosto, cuando reclamamos que la identificación y el filtrado de seguridad de las personas que habían accedido a territorio nacional se convirtieran en una prioridad ante la posibilidad de detectar perfiles de riesgo.
«Casi un mes después, la información que nos trasladan fuentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad confirma la necesidad de aquella advertencia: ya son más de diez las personas identificadas que presentan antecedentes, señalamientos o perfiles de interés relacionados con el radicalismo yihadista. No se nos facilita una cifra cerrada porque las labores de identificación y comprobación continúan, pero las fuentes consultadas por el SUP confirman expresamente que la cifra supera la decena», manifiestan.
Además, según la información trasladada al sindicato, dos de esos perfiles ya han sido expulsados de España. El SUP considera necesario que el Ministerio del Interior informe de cuántos perfiles de interés han sido detectados hasta el momento, cuántos permanecen en territorio nacional y cuántos han sido objeto de devolución o expulsión.
Desde el SUP quieren ser rigurosos: que una persona sea considerada un perfil de interés por los servicios especializados no permite calificarla automáticamente como terrorista ni significa que esté preparando una acción terrorista. Pero sería igualmente irresponsable minimizar que los procesos de identificación estén permitiendo localizar a personas con antecedentes, señalamientos o vinculaciones que requieren el análisis de los servicios especializados.
Precisamente por eso advierten desde el principio de que identificar, filiar y comprobar los antecedentes de todas las personas que entraron en Ceuta no es un simple trámite administrativo: es una cuestión de seguridad nacional.
La entrada simultánea de miles de personas hizo imposible realizar en frontera los controles individualizados que se producen en circunstancias ordinarias. Ahora el Estado tiene la obligación de completar ese trabajo con la máxima rapidez y con todos los medios humanos y tecnológicos necesarios.






