
La Audiencia de Barcelona ha dejado a un paso de juicio a los tres mossos d’esquadra investigados por colaborar en la huida del expresidente catalán Carles Puigdemont tras su fugaz regreso a
Los hechos ocurrieron en Barcelona en 2024, tres mosos presentan indicios de que omitieron su deber de perseguir delitos, según la Audiencia de Barcelona
Se estima de esta forma el recurso de la Fiscalía y de las acusaciones particulares ejercidas por Vox y Hazte Oír y se revoca el auto en el que la jueza de Instrucción número 24 de Barcelona archivó la causa contra los tres agentes investigados, tras concluir que no tenían la obligación de detener a Puigdemont porque no estaban de servicio.
La Audiencia le ordena ahora dictar un auto para dejarlos a un paso de juicio, si no hay más diligencias de investigación.
En opinión de la sala, con independencia del auxilio prestado a Puigdemont, «los agentes no adoptaron las medidas a su alcance para promover la persecución» de una persona investigada por varios ilícitos penales, lo que a su parecer podría constituir un delito de omisión del deber de perseguir delitos.
Para el tribunal, el hecho de que los agentes se hallaran fuera de servicio «no debería ser obstáculo para la apreciación del delito», por lo que se remite a las sentencias del Supremo que señalan que «los miembros de la policía han de intervenir siempre en defensa de la ley y seguridad ciudadana» .
La Audiencia apoya su decisión en los «relevantes indicios» que se desprenden de los informes y vídeos que la División de Investigación Interna de los Mossos d’Esquadra aportó sobre las circunstancias en que Puigdemont reapareció en Barcelona, para dar un breve mitin en el Arc de Triomf, con motivo de la investidura de Salvador Illa como presidente de la Generlalitat, el 8 de agosto de 2024.
Esas imágenes muestran a los tres investigados «rodeando» a Puigdemont, «a muy corta distancia de él, incluso llegando a cogerle del brazo en algún momento para ayudarle a avanzar en la aglomeración de personas (…), en una disposición que se califica en los informes como encapsulamiento, propia del servicio de protección de personalidades».
La presencia de los tres investigados junto a Puigdemont, añade el auto, se prolonga hasta su llegada a Arc de Triomf, desde donde huyó en un coche propiedad de uno de los agentes que había sido estacionado en un aparcamiento el día anterior y que era conducido por la esposa del policía imputado.
«Los relevantes indicios que aportan las imágenes se ven reforzados de forma periférica por detalles como la utilización por parte de los tres investigados de gorras de tipo béisbol de color azul, similares a las empleadas por otras personas que en los vídeos parecer formar parte de un equipo de seguridad o protección», añade la resolución.
Para el tribunal, también resulta «llamativo» que los investigados se hallaran de vacaciones o permiso y considera que el hecho de que no hubiera contacto telefónico entre ellos el día de los hechos «es irrelevante, porque puede ser consecuencia de una medida de seguridad elemental».






