
La Confederación Española de Policía denuncia que grupos de radicales han acabado llevando la dictadura de la violencia a las calles del centro de Madrid en la etapa final de la Vuelta Ciclista, protagonizando desórdenes y altercados durante los que se ha producido el lanzamiento de objetos contundentes contra los miembros de las Unidades de Intervención Policial (UIP) que formaban parte del dispositivo de protección de la prueba. La agresividad de estos profesionales de la algarada -que se han ido infiltrando entre los grupos de protestas propalestinas cercanas a la línea de meta- no sólo ha conseguido boicotear la etapa final de la prueba ciclista y el acto de entrega de premios, sino que ha puesto en peligro a la mayoría pacífica de ciudadanos que formaban parte del público de la Vuelta.
Las alteraciones del orden público y las agresiones a los profesionales de la Policía Nacional exigen una condena inmediata y sin paliativos de quienes, desde la más absoluta irresponsabilidad, se han pasado días creando el caldo de cultivo perfecto para un boicot a una prueba deportiva de proyección internacional sin que, junto a cada llamamiento a la protesta, se hiciera igualmente una apelación a la necesidad de que cualquier acto estuviera presidido por una actitud pacífica inequívoca.
Especialmente lamentable ha sido el bochornoso espectáculo protagonizado por determinados líderes políticos que llevan días buscando una imagen de confrontación con policías o guardias civiles que forman parte del dispositivo de protección de la prueba ciclista. Hoy mismo, una de las responsables del partido Unidas Podemos ha llegado a acusar a nuestros compañeros de impedir el paso de personas a determinadas zonas del recorrido en la capital por «llevar cosas de izquierdas», en un nuevo ejemplo de hasta qué punto alguien puede estar obsesionada con el trabajo policial que pretende garantizar la seguridad de todos; la de quienes protestan y la de quienes tienen el mismo derecho a transitar libremente por las calles de Madrid.
Desde CEP exigen a todos los partidos políticos que han venido animando, exaltando y apoyando los actos de protesta contra la Vuelta Ciclista a que sin tardar un solo minuto emitan su más rotunda condena a los actos de violencia que los profesionales de la algarada han esparcido por las calles de la capital de España esta tarde. Todo llamamiento a cualquier protesta debe ir acompañado de una apuesta inequívoca por la ausencia de violencia.






