
La Plataforma MufaceSÍ ha procedido este lunes a entregar en la sede de MUFACE en Pontevedra más de 15.000 firmas de mutualistas para exigir medidas urgentes que garanticen una atención sanitaria digna, equitativa y segura del colectivo al cual esta mutualidad presta servicio.
Denuncian que, desde la entrada en vigor del nuevo concierto sanitario, los mutualistas vienen constatando una pérdida progresiva y real de prestaciones, reducción de cuadros médicos, desaparición de especialistas, aumento de listas de espera y mayores dificultades de acceso a la atención urgente, lo que está generando inseguridad sanitaria y desigualdad territorial.
Ante esta situación, trasladan públicamente unas demandas claras, razonables y ajustadas a derecho como son:
Eliminación del copago farmacéutico tras la jubilación que padecen los integrantes de Muface
Denuncian que la aplicación del copago farmacéutico del 30 % al que tienen que hacer frente tras la jubilación supone un impacto económico injustificado en una etapa vital en la que disminuyen los ingresos y aumentan las necesidades médicas, remarcando que, en la Seguridad Social, en condiciones equivalentes, dicho copago no se aplica. Esta reclamación no busca un privilegio, sino igualdad y equidad sanitaria.
Uso del 112 con y sin urgencia vital
Indican que el 112 debe poder utilizarse tanto en situaciones de urgencia vital como en urgencias no vitales, especialmente fuera del horario de los centros de salud, que en la mayoría de poblaciones cierran a partir de las 20:00 horas, “no puede exigirse al paciente ni a su entorno que actúen como filtro ni que decidan qué número utilizar en un momento de necesidad. El 112 es el número único, universal y reconocido para la atención urgente, incluso para situaciones que requieren atención inmediata, aunque no comprometan de forma inminente la vida del paciente”.
Urgencias 24 horas y criterio de proximidad
Señalan desde esta plataforma que debe garantizarse la atención urgente 24 horas cuando el desplazamiento en vehículo particular supere los 10 km, independientemente de que se trate de zonas rurales o urbanas. La falta de atención cercana afecta hoy a cualquier población, no solo al medio rural, y supone un riesgo añadido para personas mayores y pacientes vulnerables.
Unificación del 112 con la asistencia MUFACE
Reclaman que el 112 esté plenamente integrado con la asistencia sanitaria de MUFACE, de modo que sea el propio sistema de emergencias quien derive directamente a las aseguradoras, coordinando los recursos disponibles y el reparto de ambulancias entre ellas, a la vez que señalan que la falta de coordinación actual genera retrasos, confusión y desprotección del mutualista.
El colectivo de funcionarios solicita una garantía real y efectiva de la atención sanitaria, ya que aunque formalmente la asistencia se considera garantizada, en la práctica se producen cancelaciones de consultas, retrasos quirúrgicos, derivaciones constantes y limitaciones asistenciales, agravadas por la reducción de aseguradoras y cuadros médicos, lo que produce una desigualdad territorial que conlleva traslados prolongados para atención urgente aun existiendo centros hospitalarios más próximos, lo que vulnera los principios de accesibilidad, equidad y atención adecuada.
Los mutualistas exigen el cumplimiento del concierto y control efectivo, ya que las aseguradoras afirman cumplir el concierto vigente, pero los mutualistas constatan incumplimientos reiterados. “Valoramos positivamente el anuncio de un mayor control por parte de MUFACE, siempre que vaya acompañado de medidas efectivas, exigencia de responsabilidades y sanciones cuando proceda, y exigimos seguridad jurídica y la estabilidad de un modelo que lleva funcionando medio siglo”.
Indican que la incertidumbre derivada de prórrogas de última hora y la falta de información clara genera desconfianza y angustia. “La atención sanitaria no puede mantenerse en una situación de indefinición permanente. Cualquier modificación del modelo debe hacerse de forma planificada, transparente y con garantías, sin dejar desprotegidos a los mutualistas.
La falta de medidas estructurales para garantizar la estabilidad y viabilidad de MUFACE puede interpretarse como un desmantelamiento indirecto del sistema, al no corregirse los problemas que amenazan su funcionamiento y ponen en riesgo la salud de miles de personas”.






