
Un artículo escrito por Amara Martín Vázquez @laflordehielo
Por qué la Policía Nacional recibe órdenes contradictorias mientras el gueto impone sus leyes.
En España hay barrios donde la ley se aplica a medias. Zonas calientes donde el Estado se ausenta, los políticos callan y la Policía Nacional actúa con una mano atada a la espalda. El caso de Lavapiés es paradigmático: La Unidad de Intervención Policial (UIP), los llamados “antidisturbios”, tiene prohibida la entrada en ese barrio madrileño. Sí, prohibida. Se prefiere enviar patrullas Z o unidades UPR, con menos medios y preparación para controlar un ecosistema que se sabe hostil, plagado de mafias, venta de droga, inmigración ilegal y negocios a la sombra que cualquier vecino conoce.. menos, al parecer, quienes gobiernan.
La pregunta es : ¿Quién manda de verdad en Lavapiés? Porque si la UIP no puede desplegarse allí, no es por falta de capacidad operativa ni de experiencia. La decisión no es técnica: ES POLÍTICA
Desde los despachos ministeriales se dictan órdenes que favorecen a unos y desprotegen a otros. ¿Se trata de evitar la “mala prensa” de imágenes contundentes de antidisturbios en un barrio multicultural? ¿De no molestar a asociaciones subvencionadas que pintan cualquier intervención policial como represión? ¿O es, directamente, la cesión de soberanía a grupos que imponen su ley bajo el silencio cómplice de quienes deberían garantizar la nuestra?
El efecto es demoledor: vecinos que no denuncian porque saben que no sirve de nada, policías que entran con miedo a ser linchados mediáticamente antes que en la calle, y un mensaje devastador para el resto del país:
HAY TERRITORIOS DONDE LA JUSTICIA ESPAÑOLA NO MANDA
Aquí hay hilos que tiran desde muy arriba.
La cúpula de la Policía Nacional conoce la situación y la acepta.
Los políticos responsables prefieren mirar a otro lado para no encender conflictos que puedan costar votos en determinadas urnas.
Y mientras tanto, Lavapiés se convierte en un Laboratorio de impunidad donde la convivencia se degrada cada día más.
La pregunta no es ya cuándo entrará la UIP en Lavapiés.
La pregunta es cuántos barrios más serán declarados “zonas vedadas” a la autoridad legítima del Estado.
Porque cuando los GUETOS MANDAN y el poder político AGACHA LA CABEZA, lo que se pierde no es solo un barrio:
ES EL PRINCIPIO MISMO DE IGUALDAD ANTE LA LEY
Un artículo escrito por Amara Martín Vázquez @laflordehielo







Yo he nacido en Lavapiés y llevo viviendo aquí 68 años, siempre fue un barrio marginal, los arrabales y hemos pasado por muchas circunstancias, de pequeño recuerdo que había bandas que quedaban para pegarse. Ahora contemplamos un barrio degradado por el consumo y venta de droga en la calle, frente a nuestros portales y en cualquier plaza. Por otra parte hay una multiculturalidad como en ningún otro barrio, hacen falta más asociaciones para estudiar la problemática y entre todos solucionarla, la solución no es que entre la UIP en plan dando palos a todo el barrio, la solución es sencilla eliminar todos los narcopisos, si no hay donde lo vendan no se consumirá (se ha notado el cierre de puntos de venta en La Cañada real, ahora se vende aquí. Por otra parte convivimos los de aquí y los de otras partes del planeta, pero el ambiente en general es de gente joven que viene de otros barrios y se mezclan con nosotros. Hay unos puntos calientes que todos sabemos cuáles son, la policía municipal y nacional lo saben, así pues a través de la asociación que vamos a crear “Moviliza Lavapies” queremos trabajar para solucionar junto a los políticos municipales y nacionales los problemas del barrio. Los fondos buitres que son los que realmente están en la sombra y están haciendo lo necesario para crear caos en nuestro barrio y que nos cansemos y nos vayamos no lo van a conseguir, seguiremos luchando por nuestro barrio.