Las cárceles abren sus piscinas sin adoptar medidas frente al Covid19

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La APFP denuncia la apertura de las piscinas sin adoptar medidas frente al Covid19, tal y como se ha publicado por Rosalina Moreno en Confilegal

 

No sólo se critica la apertura de las piscinas con el riesgo que ello conlleva, sino el gasto que supone, con la crisis actual, un gasto de unos 360.000 euros, que es lo que costó el año pasado.

La preocupación de los funcionarios de prisiones es grande.

La sensación que tienen los funcionarios es que la Administración se preocupa más de los presos que de ellos.

La apertura de las piscinas es la guinda a las decisiones que están tomando desde la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias.

Francisco Llamazares, presidente de la Asociación Profesional de Funcionarios de Prisiones (APFP), manifiesta, que “primero decidieron reiniciar las comunicaciones por locutorios, después los vis a vis íntimos y familiares y los permisos, sin unas medidas preventivas adecuadas y sin establecerse cuarentena, y ahora se procede a la apertura de las piscinas sin poner límite de aforo”.

Han decidido abrir las piscinas de los centros penitenciarios, cuando hay piscinas de muchas ciudades que se encuentran cerradas o con límite de aforo y con unas normas preventivas para evitar la propagación del Covid-19.

En las prisiones no hay limitación de aforo, estableciéndose que cada modulo pueda ir a la piscina una hora y media durante varios días a la semana. Al no abre límite de aforo, en caso de un positivo dentro de un módulo, podría haber riesgo de un contagio masivo.

“Cosa que no ocurriría si se establecieran, por ejemplo, turnos de 10 personas del mismo módulo repartidos entre diferentes días de la semana”, apunta Francisco.

La APFP informa que a los funcionarios de prisiones se les proporciona mascarillas quirúrgicas y no se les proporciona la mascarilla FFP2, las cuales pagan de sus bolsillos, que “hasta esta semana tampoco se establecían cuarentenas a los internos cuando regresaban de permiso o de los vis a vis para evitar el contagio y la propagación del Covid-19″, y que “hasta la fecha, en la mayoría de los centros penitenciarios no se ha realizado ningún tipo de prueba o estudio serológico a los trabajadores”.

“El año pasado el Gobierno gastó 207.390,98 euros para la apertura de 21 piscinas, que sumado a otros gastos como agua, socorristas, cloro y luz, sumo un total de 359.753 euros”, señala Francisco.

Por el contrario, recuerda que el Gobierno de Mariano Rajoy ordenó en 2012 cerrar las piscinas de todos los centros penitenciarios, al considerarlo “un gasto importante e innecesario”.

Otro hecho que denuncia la APFP son las agresiones, y que“siguen sin tomarse medidas para combatirlas”. Y es que señala, que en España se produce de media una agresión cada tres días a funcionarios de prisiones.

Cárceles de lujo y comisarías en ruinas

 

1 Comentario

  1. Es ya vergonzoso, desde mi punto de vista, que haya piscinas en las cárceles, señores, son delincuentes quienes allí se albergan, no es gente que vaya a hacer turismo. Mascarillas gratis, piscina, biblioteca, lavandería, comidas,televisión, cine…. Creo que, como leí en alguna ocasión, mejor mandamos a nuestros ancianos a las cárceles y a los presos a las residencias de ancianos. Es vergonzoso, este gobierno siempre a favor del mal.

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