
Desde la Unión Federal de Policía (UFP) denuncian públicamente la alarmante falta de medidas eficaces frente al avance del narcotráfico en Andalucía, especialmente en el litoral andaluz y su extensión hacia el interior, «una situación que ya no es una amenaza futura, sino una realidad consolidada que pone en riesgo la seguridad ciudadana y la vida de los agentes».
Remarcan que los hechos recientes son extremadamente graves y no pueden seguir normalizándose. Unos hechos donde guardias civiles fueron recibidos a tiros una vez más el pasado sábado por narcolanchas en el río Guadalquivir, y un escenario propio de territorios sin control del Estado. «A ello se suma la operación policial desarrollada en Sevilla, que se ha saldado con 10 detenidos tras el tiroteo a un agente, un episodio que evidencia el nivel de violencia y la impunidad con la que operan estas organizaciones criminales».
Indican que en los últimos días se han avistado narcolanchas refugiándose del temporal en provincias como Málaga, Sevilla y Almería, lo que demuestra que el narcotráfico ya no se limita a zonas concretas, sino que se expande y se asienta aprovechando la falta de una respuesta integral y contundente por parte de las administraciones.
Desde la UFP advierten con claridad: «cada metro que hoy ocupa el narcotráfico y no se recupera, mañana habrá que reconquistarlo poniendo en riesgo la vida de los policías y guardias civiles. Nos estamos acercando peligrosamente a un punto de no retorno, en el que el coste humano será inasumible si no se actúa de manera inmediata» y añaden que «no se puede seguir mirando hacia otro lado mientras el narcotráfico dispara contra las fuerzas de seguridad, controla espacios y desafía abiertamente al Estado. Andalucía no puede convertirse en un santuario del crimen organizado. Mañana será tarde».






