
La Policía Nacional ha llevado a cabo este domingo el desalojo del asentamiento de inmigrantes situado junto a la playa de Benítez, en las inmediaciones de la planta desaladora de Ceuta. La intervención, motivada por razones de seguridad, ha permitido trasladar a unas 250 personas a una explanada cercana mientras se habilita un espacio adecuado para su alojamiento temporal.
Motivos de seguridad: un entorno con riesgos crecientes
Fuentes policiales señalan que el asentamiento, formado de manera espontánea en una zona de tránsito y con infraestructuras críticas próximas —como la planta desaladora— presentaba riesgos operativos y sanitarios:
- Proximidad a instalaciones estratégicas.
- Acumulación de materiales inflamables y estructuras improvisadas.
- Falta de control de accesos y movimientos.
- Riesgo de incidentes nocturnos y conflictos internos.
La decisión de desalojar responde a la obligación legal de garantizar la seguridad ciudadana, recogida en la Ley Orgánica 4/2015, y a la necesidad de proteger tanto a los migrantes como a los trabajadores de la zona.
La intervención policial: actuación coordinada y sin incidentes
El operativo se desarrolló de forma rápida y planificada, con unidades de Seguridad Ciudadana, UPR y efectivos de apoyo. La prioridad fue evitar tensiones y garantizar un traslado ordenado.
Elementos clave de la intervención:
- Identificación previa de las personas asentadas.
- Despliegue preventivo para evitar aglomeraciones.
- Traslado escalonado hacia una explanada cercana.
- Coordinación con servicios sociales y autoridades locales.
El desalojo se realizó sin incidentes relevantes, gracias a la mediación y a la presencia de intérpretes y personal de apoyo.
Gestión migratoria en Ceuta: presión sostenida y necesidad de espacios seguros
Ceuta continúa afrontando una presión migratoria constante, con entradas irregulares y movimientos internos de grupos que buscan refugio en zonas apartadas. La falta de plazas en centros de acogida y la saturación de recursos obliga a habilitar espacios temporales que cumplan criterios mínimos de seguridad y salubridad.
El asentamiento de Benítez se había convertido en un punto crítico, tanto por su tamaño como por su ubicación. La intervención policial pretende evitar que la situación derive en:
- Riesgos sanitarios.
- Conflictos entre grupos.
- Problemas de convivencia con vecinos y trabajadores.
- Amenazas para infraestructuras esenciales.
Próximos pasos: habilitación de un espacio seguro y controlado
Las autoridades locales trabajan en la habilitación de un nuevo espacio para alojar temporalmente a los migrantes desalojados.
Mientras tanto, la Policía Nacional mantiene un dispositivo de vigilancia en la zona desalojada para evitar reocupaciones y garantizar la seguridad del entorno.
El desalojo del asentamiento de Benítez refleja la complejidad operativa y humanitaria que afrontan las fuerzas de seguridad en Ceuta. La actuación policial, basada en criterios de seguridad y prevención, busca equilibrar la protección de infraestructuras críticas con la atención a los migrantes en situación vulnerable. La habilitación de un espacio adecuado será clave para evitar nuevos episodios y garantizar una gestión más ordenada de la presión migratoria en la ciudad autónoma.






