
La operación ha culminado con la detención de cinco personas de las cuales, tres han ingresado en prisión
Los arrestados ocultaban la droga en vehículos “caleteados”
En el marco de la investigación se han intervenido 149 kilogramos de hachís, 735 euros en efectivo, diversos teléfonos móviles, básculas y útiles para el tráfico de drogas, un cuchillo, varias máquinas de contar billetes, un detector de radio balizas, 25 gramos de sustancia estupefaciente tipo MDMA y siete vehículos.
Agentes de la Policía Nacional han detenido en diferentes localidades del territorio nacional a cinco personas, dos mujeres y tres hombres, todos ellos como presuntos autores de un delito contra la salud pública y pertenencia a grupo criminal, por dedicarse presuntamente, al tráfico de drogas a gran escala.
La investigación dio comienzo el pasado mes de marzo, cuando los agentes de la Unidad de Drogas y Crimen Organizado de la Jefatura Superior de Policía de la Comunidad Valenciana, tuvieron conocimiento de que un varón podría estar dedicándose junto a otras personas, al tráfico de cocaína y hachís a gran escala, la cual era trasladada desde distintos puntos del campo de Gibraltar hasta otras provincias del territorio nacional.
Debido al carácter itinerante y a la alta especialización de los investigados, los agentes, en colaboración con los Grupos de Respuesta Especial contra el Crimen Organizado – G.R.E.C.O. -, de la Comisaría General de Policía Judicial, llevaron a cabo las primeras pesquisas de manera conjunta y constataron que los sospechosos conformaban un grupo criminal dedicado a la adquisición y distribución de cocaína y hachís en la Comunidad Valenciana.
Para llevar a cabo sus actividades delictivas, los autores utilizaban numerosos vehículos, tanto propios como de alquiler, en los que transportaban la droga de un punto a otro oculta en “caletas”, habitáculos creados en diferentes lugares del interior de los vehículos para ocultar la droga y otros elementos relacionados con dicha actividad.
Además, los policías comprobaron que dicha organización estaba compuesta por personas cuyos “roles” estaban perfectamente repartidos con el fin de especializarse en sus tareas y dificultar de esa manera la investigación policial, llevando a cabo numerosos cambios de vehículos que ocultaban en diversos lugares, efectuando así mismo maniobras evasivas y de contra vigilancia durante sus trayectos como medidas de seguridad.
Fase de explotación
En el marco de la investigación los agentes llevaron a cabo una primera detención que tuvo lugar cerca de un municipio Sevillano, cuando dos de los sospechosos, identificados como los principales responsables de la organización, transportaban por carretera 149 kilogramos de hachís ocultos en dos vehículos “caleteados”.
Posteriormente, los policías solicitaron diversos mandamientos judiciales para practicar ocho registros domiciliarios en viviendas situadas en distintos municipios de la provincia de Valencia, en los que también se produjeron tres detenciones más del resto de componentes de la organización criminal.
En estos registros, se intervinieron numerosos efectos relacionados con la actividad investigada, tales como teléfonos móviles, básculas y útiles para el tráfico de drogas, un cuchillo, varias máquinas de contar billetes, un detector de radio balizas, 25 gramos de sustancia estupefaciente tipo MDMA, 63.735 euros en efectivo y siete vehículos.
De los cinco detenidos, uno con antecedentes policiales, tres han sido ingresados en prisión provisional, no descartándose más detenciones.






