La derogación de la Trata de Blancas

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Trata de Blancas es una forma común de denominar el comercio sexual de mujeres. Es una expresión mal empleada hoy en día cuyo uso perdura por desconocimiento de su origen histórico y el propio significado que entraña la dualidad entre “trata” y “blancas”.

Sin trato no hay trata

La trata es un delito contemplado en el art. 177.bis del C.P. Si bien este apartado no solo lude al concepto de trata sino que añade el concepto de “seres humanos” otorgando una perspectiva global a esta problemática. De esta forma, el legislador incluye la finalidad de explotación de personas para diversos fines, entre ellos la prostitución.

a) La imposición de trabajo o de servicios forzados, la esclavitud o prácticas similares a la esclavitud, a la servidumbre o a la mendicidad

b) La explotación sexual, incluyendo la pornografía.

c) La explotación para realizar actividades delictivas.

d) La extracción de sus órganos corporales.

e) La celebración de matrimonios forzados.

¿Por qué blancas y no seres humanos?

La clave para entender la correcta utilización de esta terminología se encuentra en la evolución histórica de esta actividad y la tez de las personas en referencia al color blanco es la clave para descifrar su significado.

Nos remontamos a la historia del siglo XX, periodo colonial donde se libran las dos grandes guerras mundiales. Es precisamente en esta época cuando surgen las primeras redes de prostitución en Europa cuya actividad era captar y comercializar mujeres con fines de explotación sexual. El perfil de víctimas era mujeres africanas e indígenas utilizadas como esclavas, siervas y objetos de satisfacción sexual.

La decadencia de esta era colonial dificultó el comercio de mujeres africanas o indígenas a Europa, Las redes cambiaron su modelo de negocio y su mercado se centró en las mujeres de un viejo continente desestructurado y en precaria situación.

Este es el momento en el que las mafias cambian la tez de sus víctimas dando origen al término que se cuestiona. Este delito pronto se convertiría en un gran negocio dando paso a ingresos millonarios derivados de la gran demanda del momento. Mujeres adultas, adolescentes, niñas, viudas, huérfanas… cubrieron la demanda del mercadeo sexual durante este siglo unido a una infravaloración social de la figura femenina.

El fin de la trata de blancas

Los movimientos sociales de finales de siglo, la reivindicación de derechos y concienciación social de una problemáticas global consiguieron cambiar el papel desempeñado por la mujer en la sociedad. La derogación de este término sirvió para visibilizar la realizad de una problemática más extensa. Hoy en día no cabe hablar de trata de blancas sino de trata de seres humanos, un concepto que extiende la actividad delincuencial sin restringirse a los fines de explotación sexual.

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