
La Administración desestima la compra de un local cercano pese a un informe técnico favorable
Desde hace tiempo, las dependencias policiales de la Comisaría Provincial de León resultan angustiosamente insuficientes, lo que obligó en su momento a trasladar servicios, como la expedición del DNI y pasaporte, a un local externo situado en la calle de la Guardia Civil.
La situación está llegando especialmente a un punto límite con las personas foráneas que acuden a realizar trámites en la Brigada Provincial de Extranjería y Fronteras, quienes deben esperar igualmente en los pasillos de tránsito por la inexistencia de una sala.
Sin vestuarios suficientes
Algo parecido ocurre con el personal de limpieza, que carece de vestuarios y se ve obligado a cambiarse en zonas comunes.
Las dependencias de la comisaría se encuentran tan saturadasque los agentes trabajan en condiciones realmente difíciles, que dificultan el desempeño de sus funciones. Según ha puesto de manifiesto en una nota la UFP, recogida por h50, la sobrecarga de efectivos en instalaciones tan reducidas genera, además, un sobreesfuerzo diario en la operatividad.
Oportunidad
Ante esta realidad, surgió recientemente la oportunidad de ampliar las dependencias de la comisaría adquiriendo un local situado a escasos 20 metros de la comisaría, justo enfrente de la puerta principal, a un precio inferior al de mercado. Dicho inmueble tiene una superficie de 2.000 metros cuadrados ygran capacidad de plazas de garaje para la flota de vehículospoliciales que actualmente permanecen aparcados en la calleVilla de Benavente, ocupando toda la vía pública por ambos lados, sin posibilidad de que los vecinos puedan estacionar también sus coches, lo que origina quejas constantes de estos.
La Dirección General de la Policía envió, a requerimiento de los responsables de la comisaría, un arquitecto para evaluar la viabilidad del inmueble, cuyo informe oficial resultó plenamentefavorable.
Sin embargo, para sorpresa de los agentes, la propuesta fue desestimada en Madrid bajo el argumento de que “no es el momento”. Esta decisión, que en absoluto responde a motivos presupuestarios como ha quedado demostrado, es en definitiva una incomprensible falta de voluntad para dar solución a un acuciante problema que desde hace tiempo padece la Policía Nacional leonesa.
Con ello, la Administración condena a los agentes y a la ciudadanía a mantener unas condiciones de trabajo claramente incompatibles con el servicio que los ciudadanos merecen y que los propios policías demandan.







