
El sindicato JUPOL, mayoritario en la Policía Nacional, denuncia con firmeza la nueva decisión del Ministerio del Interior y de la Dirección General de la Policía de conceder la Cruz de Plata de la Orden al Mérito Policial —condecoración pensionada— a un grupo de comisarios jubilados. Una situación que se vienen repitiendo desde hace años y que ha obligado a este sindicato a acudir en repetidas ocasiones a la justicia para revocar estas condecoraciones.
Entre los condecorados figuran los jubilados: Eugenio Pereiro Blanco, ex comisario general de Información; Tomás Vicente Riquelme, ex jefe de la División de Operaciones y Transformación Digital; Javier Pérez Castillo, ex jefe superior de Castilla La Mancha; Juan Carlos Castro Estévez, ex comisario general de Seguridad Ciudadana; José Antonio Togores Guisasola, ex jefe superior de Melilla; Florentino Marín Parra, ex jefe superior de Aragón; José García Molina, ex subdirector general de Logística e Innovación y Agustín Alonso-Carriazo López, ex subdirector general de Recursos Humanos y Formación.
Una vez más, el Ministerio del Interior pervierte el sentido original de estas distinciones, creadas para reconocer méritos extraordinarios en el servicio, y las convierte en un “premio de despedida” para quienes han desarrollado su carrera en despachos, lejos de la realidad operativa. Esta práctica, ya denunciada en numerosas ocasiones por JUPOL, se realiza sin cumplir con los requisitos que exige la propia normativa de condecoraciones, lo que constituye, a juicio del sindicato, una actuación arbitraria y contraria a Derecho.
“Estamos ante un uso clientelar, vergonzoso y completamente injustificado de unas medallas que deberían premiar sacrificio, riesgo y méritos profesionales, no ser una paga extra encubierta para altos cargos”, ha denunciado Ibón Domínguez, portavoz de JUPOL.
Dos periodos de medallas para aumentar el clientelismo
Además, estas medallas serán otorgadas en el mes de enero en un nuevo periodo de condecoraciones aprobado por la Dirección General de la Policía, que responde únicamente a complejos institucionales respecto a la Guardia Civil, que realiza también dos entregas anuales, pero no supone ningún avance real para los policías nacionales.
Consideremos que esta medida no cambia absolutamente nada en el sistema de condecoraciones de la Policía Nacional, pero sí implicará un incremento innecesario del gasto público, al duplicar la organización de actos protocolarios sin mejorar la justicia ni la transparencia del sistema.
Desde JUPOL se insiste en que lo verdaderamente necesario es revisar a fondo el actual sistema de méritos y recompensas, adaptándolo a la realidad de la Policía Nacional del siglo XXI, con criterios objetivos, transparentes y desligados de decisiones políticas o arbitrarias.
Mientras los policías siguen enfrentándose a agresiones, sobrecarga laboral, falta de medios y pérdida de poder adquisitivo, la Dirección General prefiere distraerse en medidas estéticas que no aportan nada al colectivo. JUPOL seguirá defendiendo un sistema de condecoraciones justo, transparente y moderno, que reconozca el mérito real y no se base en decisiones arbitrarias ni en comparaciones con otros cuerpos.
Acciones judiciales y exigencia de una reforma urgente
Ante este nuevo escándalo, JUPOL anuncia que pondrá en marcha acciones judiciales inmediatas para impugnar la concesión de estas medallas, tal y como ya ha hecho en anteriores ocasiones con resoluciones favorables por parte de los tribunales.
Para el sindicato, estas decisiones evidencian una estrategia continuada por parte de la Dirección General de la Policía de legislar y actuar en beneficio de las élites policiales: desde el uso abusivo de condecoraciones hasta la ampliación de la edad de jubilación a los 67 años para comisarios, medida de la que se beneficia directamente el DAO, que tienen prorrogada su jubilación sine die gracias al Real Decreto de ayudas extraordinarias para los afectados por la DANA de valencia, mientras la DGP incide en la negativa a abordar reivindicaciones históricas como la jubilación anticipada, la equiparación salarial o la actualización del reglamento de 1964 que regula las medallas.
“La norma franquista que sigue rigiendo el sistema de condecoraciones es un coladero para el amiguismo y la arbitrariedad. Es urgente su derogación y sustitución por una legislación que premie el mérito real y no el cargo”, ha señalado la organización sindical.
Medallas para los de arriba, desprecio para los de abajo
La concesión de estas cruces de plata a comisarios jubilados y a un asesor del DAO no es un hecho aislado. Forma parte de un patrón reiterado de premiar a quienes menos lo necesitan y castigar a quienes sostienen el servicio público con su esfuerzo diario. Mientras la Escala Básica ve cómo se recortan drásticamente las condecoraciones —incluso cuando existen propuestas fundamentadas—, los altos mandos siguen acumulando privilegios sin justificación objetiva.
Desde JUPOL reiteramos nuestro compromiso de defender a quienes de verdad hacen grande a la Policía Nacional: los hombres y mujeres que patrullan las calles, que arriesgan su integridad y que protegen a la ciudadanía.
“No vamos a permitir que se siga manchando el prestigio del cuerpo con decisiones políticas y clientelares. Estaremos en los tribunales todas las veces que haga falta hasta que se ponga fin a esta vergüenza”, ha concluido el sindicato.






