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JUPOL exige la dimisión inmediata de Marlaska y Pardo Piqueras ante la gravedad de las revelaciones del caso Leire Díez

«El ministro y el director general de la Policía no pueden seguir al frente de la Policía Nacional bajo la sombra del caso Leire Díez”

En la imagen un acto del ministro del Interior D. Fernando Grande-Marlaska junto al director de la Policía Nacional D. Francisco Pardo Piqueras
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El sindicato JUPOL exige la dimisión inmediata del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska y del Director General de la Policía, Francisco Pardo Piqueras tras las gravísimas informaciones conocidas en las últimas horas dentro del denominado «caso Leire Díez», que sitúan nuevamente al Ministerio del Interior y a la Dirección General de la Policía en el centro de una polémica que afecta directamente a la credibilidad de las instituciones y a la independencia de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

Las anotaciones incorporadas a la investigación de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil incluyen referencias explícitas a que «Marlaska y el secretario de Estado están pillados por la UCO», una afirmación de enorme gravedad que, aunque deberá ser esclarecida judicialmente, resulta incompatible con la permanencia al frente del Ministerio de quien tiene la máxima responsabilidad política sobre las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

Desde JUPOL consideramos insostenible que el ministro del Interior continúe aferrado al cargo mientras se suceden las informaciones que apuntan a reuniones, contactos y actuaciones que afectan a la confianza pública en la neutralidad de las instituciones encargadas de perseguir la corrupción y garantizar el cumplimiento de la ley.

JUPOL exige también la dimisión del Director General de la Policía

La gravedad de las informaciones conocidas en los últimos días no solo afecta al ministro del Interior. JUPOL considera que Francisco Pardo Piqueras tampoco puede continuar al frente de la Dirección General de la Policía tras conocerse nuevas revelaciones que sitúan a su entorno más próximo y a su propio nombre en el centro de una polémica incompatible con la ejemplaridad que debe presidir la máxima institución policial de nuestro país.

Las anotaciones incorporadas a la investigación del denominado caso Leire Díez incluyen referencias expresas al Director General de la Policía, circunstancia que, por sí sola, exige explicaciones públicas inmediatas y la asunción de responsabilidades políticas. La Policía Nacional no puede permitirse que su máximo responsable aparezca mencionado en una investigación que está provocando una profunda conmoción institucional y que afecta directamente a la credibilidad de las estructuras del Ministerio del Interior.

A ello se suman las informaciones publicadas sobre los contactos mantenidos entre Koldo García y el principal asesor del Director General de la Policía, reuniones que, según las informaciones conocidas, se habrían producido incluso después de la detención de Koldo por la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil. Asimismo, dichas publicaciones apuntan a que en esos encuentros se habría compartido información sensible relacionada con cuestiones policiales y operativas.

JUPOL no puede aceptar que la Dirección General de la Policía y el Ministerio del Interior permanezca bajo la más mínima sombra de duda. La confianza de los policías nacionales en sus mandos políticos y la confianza de los ciudadanos en sus instituciones exigen una actuación inmediata y contundente. Aunque será la Justicia quien determine las posibles responsabilidades jurídicas que pudieran existir, las responsabilidades políticas son evidentes cuando la imagen y el prestigio de la Policía Nacional se ven comprometidos de esta manera.

Los policías nacionales merecen una Dirección General centrada exclusivamente en la defensa de la institución, alejada de cualquier controversia política o judicial. Cada día que Francisco Pardo Piqueras permanece en su puesto aumenta el deterioro de la imagen pública de la Policía Nacional y profundiza la desconfianza generada por las informaciones que siguen apareciendo.

Los policías nacionales llevan años sufriendo las consecuencias de una gestión política caracterizada por el abandono de las reivindicaciones profesionales, la falta de medios, el incumplimiento de compromisos históricos y una preocupante utilización partidista de la seguridad pública. Ahora, además, asistimos a un escenario en el que las investigaciones judiciales y policiales parecen señalar cada vez más cerca del núcleo de responsabilidad política del Ministerio del Interior.

Resulta especialmente grave que, mientras se conocen nuevas revelaciones sobre reuniones y contactos relacionados con la trama investigada, el ministro haya optado por cerrar filas y respaldar públicamente a los cargos cuestionados en lugar de asumir responsabilidades políticas y facilitar el esclarecimiento de los hechos.

JUPOL recuerda que la Policía Nacional y la Guardia Civil merecen dirigentes que defiendan su independencia operativa, protejan su prestigio y garanticen que ninguna investigación policial pueda verse condicionada por intereses políticos. La confianza de los ciudadanos en las instituciones es un pilar fundamental del Estado de Derecho y no puede quedar comprometida por la permanencia de responsables políticos bajo una sombra de sospecha cada vez más intensa.

En un momento especialmente delicado para nuestras instituciones, en el que las continuas informaciones conocidas en las últimas semanas están proyectando una preocupante imagen de politización sobre el Ministerio del Interior y sobre determinados órganos de dirección policial, desde JUPOL queremos trasladar un mensaje de confianza a los mandos operativos de la Policía Nacional. Ahora más que nunca es necesaria la altura de miras, la profesionalidad y la independencia que siempre han caracterizado a la inmensa mayoría de nuestros compañeros de la Escala Superior y de la Escala Ejecutiva.

España afronta importantes desafíos en materia de seguridad pública, desde los grandes dispositivos extraordinarios como el despliegue con motivo de la visita de Su Santidad el Papa, hasta la creciente presión migratoria en nuestras fronteras, el incremento de determinadas formas de delincuencia organizada y las amenazas que afectan a la seguridad de todos los ciudadanos. Por ello, pedimos a nuestros mandos que continúen actuando con absoluta independencia de cualquier interés político, guiados únicamente por la legalidad, el servicio público y la defensa de la institución. Estamos convencidos de que la inmensa mayoría de ellos seguirá estando a la altura de las circunstancias, demostrando que la Policía Nacional está muy por encima de quienes, desde la política, puedan pretender utilizarla en beneficio propio.

Por todo ello, JUPOL exige la dimisión inmediata de Fernando Grande-Marlaska y de Francisco Pardo Piqueras o, en su defecto, su cese por parte del presidente del Gobierno. La regeneración democrática exige asumir responsabilidades políticas cuando los hechos alcanzan una gravedad incompatible con el ejercicio de las más altas responsabilidades públicas. El Ministerio del Interior necesita una profunda regeneración institucional que permita recuperar la confianza de los profesionales de la seguridad y de todos los ciudadanos.

Los policías nacionales no pueden seguir estando dirigidos por responsables políticos cuyos nombres aparecen vinculados a una investigación que está sacudiendo las estructuras del Ministerio del Interior. La regeneración institucional, la transparencia y el respeto a la Policía Nacional exigen responsabilidades políticas inmediatas. La Policía Nacional merece respeto. Los ciudadanos merecen transparencia. España merece un Ministerio del Interior y una Dirección General de la Policía libre de sospechas.

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