
El sindicato de la Policía Nacional JUPOL denuncia públicamente un nuevo atropello del Ministerio del Interior contra los agentes que prestan servicio en comisión de servicio. En esta ocasión, los 40 integrantes del PUMA 120 de la Unidad de Intervención Policial (UIP) de Madrid han sido víctimas de un nuevo engaño del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska.
Los agentes fueron desplazados a Palma de Mallorca el pasado 25 de julio para participar en el dispositivo de seguridad perimetral del Palacio de Marivent, donde se ubica la residencia vacacional de la Casa Real y en labores de seguridad ciudadana en la isla. Desde la Dirección General de la Policía se les prometió que, a su regreso a Madrid, el día 11 de agosto, se les abonaría íntegramente el importe de las dietas correspondientes. Sin embargo, tras cumplir con su misión y regresar a la capital, los policías se encontraron con la negativa de Interior a cumplir lo acordado, alegando de nuevo que “no hay dinero en las cajas pagadoras” y que, por tanto, no se va a realizar el abono de las dietas de momento.
Esta situación ha obligado a que cada uno de los agentes haya tenido que adelantar de su bolsillo cerca entre 1.200 euros para poder cubrir gastos de manutención y alojamiento durante el servicio, mientras que el Gobierno únicamente ha adelantado la dieta establecida para la Policía Nacional, es decir, 77 euros por día y agente, una cantidad absolutamente insuficiente, que no cubre los gastos reales de los policías durante su desplazamiento y que obliga a los policías a adelantar el resto del dinero para cubrir los gastos de hotel y manutención generados durante estos 18 días.
Es sindicato policial denuncia que este hecho no es un caso aislado, sino una práctica recurrente con la que el Ministerio del Interior maltrata a los policías nacionales, sometiéndolos a una situación de precariedad inaceptable mientras cumplen con servicios esenciales para la seguridad del Estado.
JUPOL subraya que “es intolerable que Marlaska y el Gobierno jueguen con el dinero de los policías nacionales, que vuelven a ser engañados y obligados a financiar de su propio bolsillo servicios que deberían estar cubiertos por Interior. Exigimos el pago inmediato de todas las dietas pendientes y un compromiso firme de que esta situación no volverá a repetirse” y denuncian que los policías nacionales no tienen la obligación de financiar de su propio bolsillo el cumplimiento de sus funciones. «Esta situación refleja, de forma cruda y lamentable, el abandono institucional sistemático al que el Ministerio del Interior y la DGP están sometiendo a los miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado».
Remarcan que éste, no es un caso aislado, y que se trata de una consecuencia más del colapso estructural de las cajas pagadoras, cuya parálisis está afectando a todo el país y un Real Decreto de Dietas completamente desactualizado. «Lo venimos denunciando desde hace años: la falta de previsión, de liderazgo político y de voluntad de solucionar los problemas reales de los policías ha generado un desgobierno sin precedentes».
Dietas congeladas e irreales
Desde JUPOL insisten en que las dietas actuales son absolutamente insuficientes y no se ajustan al coste real de vida, mucho menos en lugares como Baleares, donde el alojamiento en temporada alta resulta inasumible sin un refuerzo presupuestario. Este desajuste se agrava cuando los policías desplazados tienen que depender de adelantos mínimos que ni siquiera llegan a tiempo o se tramitan con un sistema obsoleto y colapsado.
«Es inadmisible que, para garantizar la seguridad de la Casa Real, el Gobierno no sea capaz de garantizar, al menos, la pernocta digna de sus agentes». No es tolerable, afirman desde JUPOL, que en un país democrático se envíe a policías nacionales a proteger a la Jefatura del Estado sin tener donde dormir por la incompetencia de su propia administración, y exigen una solución inmediata para todos los agentes que tienen pendiente el pago de las dietas, la actualización urgente de las dietas, adaptadas al coste real de cada destino, así como una reforma y modernización del sistema de cajas pagadoras, con fondos suficientes y protocolos de emergencia.
Además, solicitan que se depuren todas las responsabilidades políticas y administrativas por la improvisación y el abandono institucional que ha llevado a esta situación, y de no producirse soluciones inmediatas, desde JUPOL no descartan iniciar acciones legales y movilizaciones sindicales a nivel nacional. «No vamos a permitir que los policías nacionales sigan siendo tratados como trabajadores de segunda. Basta de excusas, basta de abandono. Exigimos dignidad, soluciones y respeto».






