
El sindicato policial JUPOL, mayoritario en la Policía Nacional, denuncia la absoluta falta de previsión, planificación y responsabilidad del delegado del Gobierno en Madrid tras los graves disturbios ocurridos anoche en el barrio madrileño de Vallecas, donde una “quedada” violenta entre ultras del Lech Poznań (Polonia) y los Bukaneros (Rayo Vallecano) se saldó con enfrentamientos, agresiones y escenas de auténtico caos en la vía pública.
Desde JUPOL queremos expresar nuestro reconocimiento y admiración hacia los compañeros de la Policía Nacional que, una vez más, se vieron obligados a hacer frente a una situación límite con medios claramente insuficientes y sin el apoyo operativo que la magnitud del suceso requería. “Los agentes demostraron una profesionalidad y una entrega ejemplares, conteniendo una situación de enorme riesgo con un dispositivo mínimo y sin los refuerzos necesarios”, ha declarado Ibón Domínguez, portavoz de JUPOL.
Un fallo de previsión inaceptable
El sindicato denuncia que la Delegación del Gobierno tenía información suficiente para prever los incidentes, ya que la convocatoria entre los grupos radicales llevaba horas circulando en redes sociales, foros y canales de mensajería, y existían antecedentes de enfrentamientos entre ambas aficiones. “No estamos hablando de un incidente espontáneo, sino de una convocatoria organizada, anunciada y conocida, ante la que no se adoptaron medidas preventivas. El resultado ha sido una auténtica batalla campal que podía haberse evitado con una mínima planificación”, ha añadido Domínguez.
JUPOL considera “gravísimo” que los pocos policías desplegados se vieran superados numéricamente por los grupos violentos, quedando en clara situación de vulnerabilidad y poniendo en riesgo no solo su integridad física, sino también la seguridad de los vecinos del barrio. “Una vez más, los responsables políticos fallan, y son los policías quienes tienen que poner el cuerpo para suplir su incompetencia”, critica el sindicato.
Desde JUPOL se denuncia que la falta de previsión, en esta ocasión, llevó incluso a que ni siquiera se desplegaran las Unidades de Intervención Policial (UIP), las expertas en este tipo de dispositivos.
El delegado del Gobierno, más centrado en la política que en la seguridad
Para JUPOL, los disturbios de Vallecas son una nueva muestra de la desconexión total entre la Delegación del Gobierno y la realidad operativa de la seguridad ciudadana. “El delegado del Gobierno está más preocupado por hacer política partidista que por cumplir con su deber: garantizar la seguridad de los madrileños y de los agentes que la protegen”, señala Domínguez.
El sindicato exige explicaciones inmediatas y una asunción de responsabilidades políticas por parte del delegado del Gobierno, a quien responsabiliza de haber puesto en grave riesgo a los policías y a la ciudadanía por su ineficaz gestión y falta de coordinación con las unidades de intervención. “Cada vez que la planificación falla, los que pagan las consecuencias son los policías y los ciudadanos. No se puede seguir improvisando con la seguridad pública”, añade el portavoz de JUPOL.
La violencia no puede tener espacio en el deporte
JUPOL recuerda que la violencia no tiene cabida ni en el fútbol ni en el deporte, y que es imprescindible adoptar medidas contundentes y sostenidas para erradicar la presencia de grupos ultras violentos en los estadios y en las calles. El sindicato insiste en que este tipo de sucesos requieren un trabajo de inteligencia policial previo, coordinación entre cuerpos de seguridad y respaldo político real, y no simples declaraciones una vez que los hechos ya han ocurrido.
“Los policías nacionales estarán siempre en primera línea para garantizar el orden público, pero necesitamos medios, personal y apoyo político, no palmadas en la espalda después de los disturbios”.
JUPOL exige una revisión inmediata de los protocolos
Finalmente, el sindicato reclama la revisión urgente de los protocolos de actuación ante eventos deportivos de riesgo y la ampliación de efectivos en las unidades de intervención, así como una planificación estratégica real que permita anticiparse a situaciones previsibles. “Lo ocurrido en Vallecas es una muestra más del abandono institucional que sufrimos los policías. No podemos seguir trabajando al límite, sin información, sin previsión y sin apoyo”.
Además, JUPOL exige al Ministerio del Interior y a la Dirección General de la Policía que adopten medidas inmediatas para que LaLiga, como ente privado y organizador de la competición, asuma los costes de la seguridad en los estadios, y no los ciudadanos a través de sus impuestos.
“Cada temporada repetimos la misma denuncia y cada temporada se repite el mismo abuso. LaLiga y los clubes hacen caja mientras los policías nacionales arriesgan su integridad sin reconocimiento ni compensación, y los ciudadanos pagan un servicio que no les corresponde sufragar”, han subrayado desde JUPOL.






