
Jupol denuncia que Interior celebra una supuesta bajada del 2,70% en el total de infracciones penales, pero se ignora deliberadamente que los delitos más graves y que más alarma social crean están creciendo de forma descontrolada
Remarcan desde el sindicato policial, que mientras en diversas localidades españolas se viven situaciones gravísimas de inseguridad y violencia, el ministro del Interior prefiere posar en el palco de Wimbledon
El sindicato de la Policía Nacional JUPOL denuncia públicamente el aumento sostenido y alarmante de los delitos más graves en España durante los últimos siete años, contradiciendo frontalmente el discurso del Ministerio del Interior, que insiste en vender una supuesta reducción de la criminalidad.

Según datos oficiales recogidos entre 2017, última serie anual con el anterior Gobierno y 2024, último informe anual completo, el incremento de ciertos delitos de especial gravedad es indiscutible. Por ejemplo:
- Los homicidios dolosos y asesinatos en grado de tentativa han aumentado un 68%.
- Los delitos graves y menos graves de lesiones y riña tumultuaria han crecido un 62,73%.
- Los secuestros se han incrementado en más del 52%.
- Los delitos contra la libertad e indemnidad sexual han aumentado en un preocupante 80,96%, con un pico dramático del 276,70% en el caso de las agresiones sexuales con penetración.
- El tráfico de drogas ha subido un 66,17%.
Indican que estos datos desmontan por completo el relato de que la seguridad en España ha mejorado. Al contrario, estamos asistiendo a una progresiva degradación de la seguridad ciudadana, especialmente en lo que respecta a los delitos más violentos y lesivos para las personas.
Desde JUPOL denuncian que la falta de medios, la escasa reposición de efectivos, la ausencia de políticas de prevención eficaces y el debilitamiento institucional de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado están detrás de esta peligrosa tendencia.
Además, JUPOL exige la actualización inmediata del Catálogo de Puestos de Trabajo de la Policía Nacional, que permanece congelado desde el año 2008. Esta dejadez institucional no solo afecta a la operatividad del cuerpo, sino que impide una adecuada planificación de recursos humanos, perjudica la carrera profesional de los agentes y lastra el funcionamiento eficaz de nuestras unidades.
«A esta situación de abandono estructural se suma la pérdida del principio de autoridad, un fenómeno que se ha agravado en los últimos años por la falta de respaldo legal y político a la labor policial. JUPOL exige al Gobierno la puesta en marcha de medidas legislativas y jurídicas contundentes que restauren el respeto institucional y social hacia los agentes de la Policía Nacional, incluyendo reformas que refuercen la protección legal frente a las agresiones, las amenazas y las campañas de descrédito».
Aseveran que el Ministerio del Interior vive completamente alejado de la realidad que afrontan a diario los agentes en las calles. Mientras en localidades como Torre-Pacheco, Aranda de Duero y tantas otras se viven situaciones gravísimas de inseguridad y violencia, el ministro del Interior prefiere mirar hacia otro lado y dar la espalda a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, eligiendo en su lugar posar en el palco de autoridades de la Final de Wimbledon. Una imagen que resume con claridad la falta de compromiso institucional con la seguridad y con quienes la garantizan cada día sobre el terreno.
Remarcan que, mientras Interior celebra una supuesta bajada del 2,70% en el total de infracciones penales —una cifra maquillada por la disminución de hurtos y robos—, se ignora deliberadamente que los delitos que más afectan a la integridad física, psicológica y sexual de las víctimas están creciendo de forma descontrolada.
JUPOL exige al Gobierno y al Ministerio del Interior una rectificación inmediata de su discurso, el reconocimiento del grave deterioro de la seguridad pública y la puesta en marcha urgente de un plan integral de refuerzo policial, judicial y legislativo. «Porque la seguridad no se construye con propaganda, sino con hechos, recursos y respeto a quienes la garantizan día a día».






