
La asociación profesional registra un escrito ante la DGGC solicitando auditoría de tiempos, abono de dietas pendientes, revisiones médicas y la declaración de profesión de riesgo tras la oleada de fuegos en Ávila, Madrid, Toledo, Castellón o Segovia
JUCIL ha presentado un escrito formal firmado por su secretario general, Ángel Lezcano, ante la Dirección General de la Guardia Civil (DGGC) para exigir una rendición de cuentas completa sobre el despliegue en la campaña de incendios forestales de 2026. Según los datos oficiales del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), las llamas han calcinado ya más de 264.600 hectáreas en lo que va de año, registrándose más de 40 grandes incendios de enorme virulencia en zonas como el Valle del Tiétar/Burgohondo (Ávila), la Sierra Oeste de Madrid, Brieva (Segovia), Toledo, Guadalajara o Vall d’Uixó (Castellón).
Una situación crítica a la que se suma que los incendios no han cesado al cierre del verano y que territorios como la provincia de Huesca, muy castigada durante la época estival, han vuelto a verse gravemente golpeados por las llamas en los últimos días.
JUCIL denuncia que, a pesar de la gravedad de la situación, las condiciones laborales y de protección de los agentes no han mejorado. Por ello, la organización ha vuelto a exigir el reconocimiento formal de la Guardia Civil como profesión de riesgo, recordando la desprotección de los efectivos tras sufrir lesiones o incapacidades durante evacuaciones e intervenciones en medio del humo. Paralelamente, la asociación alerta sobre el “desmantelamiento progresivo y silencioso” que sufre el Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) por la falta crónica de cobertura de vacantes, dejando patrullas y demarcaciones rurales desatendidas en plena emergencia climática.
El informe del SEPRONA: cinco urgencias ante la emergencia
Junto a la reclamación institucional, JUCIL ha elaborado un análisis a partir de las aportaciones de miembros del SEPRONA integrados en la asociación, apoyado en los avances informativos de la Estadística General de Incendios Forestales del MITECO a mediados de agosto de 2026, estadísticas operativas de la Guardia Civil y datos territoriales de la Diputación Foral de Álava. El documento parte de un dato que ilustra la dimensión de la crisis: las 254.730 hectáreas calcinadas hasta el 17 de agosto equivalen a casi el 84 % de la superficie de la provincia de Álava. Además, el 88 % del terreno afectado se concentró en solo 42 grandes incendios forestales (GIF), lo que demuestra que, cuando las condiciones favorecen la propagación, una pequeña fracción de los siniestros genera la mayor parte del daño. La intensidad de la campaña se refleja también en las 8.753 horas de vuelo acumuladas por los medios aéreos del MITECO, un 78 % más que en el mismo periodo de 2025.
A partir de la experiencia sobre el terreno, los agentes del SEPRONA trasladan cinco urgencias operativas:
- Combatir el fuego antes de que empiece. Recuperar el carácter prioritario de la vigilancia preventiva frente a la carga de tareas administrativas u órdenes de servicio concurrentes, corrigiendo la falta de personal, el envejecimiento de las plantillas y la falta de vehículos todoterreno adaptados al monte.
- Mantener la presencia en el territorio. Frenar el cierre de patrullas y la pérdida de efectivos. El conocimiento de caminos, explotaciones y puntos conflictivos es indispensable tanto para prevenir como para investigar.
- Investigar el origen como parte de la extinción. Dotar a las unidades de tiempo, formación especializada y herramientas tecnológicas (drones, geolocalización, fotografía aérea) para esclarecer las causas e identificar a los responsables.
- Coordinación no improvisada. Integrar al SEPRONA desde el primer momento en los dispositivos de emergencia con protocolos claros y entrenados junto a bomberos forestales, agentes medioambientales, Protección Civil y la UME.
- Adecuación de recursos a las responsabilidades. Proporcionar equipos de protección individual (EPI) adecuados, uniformidad ignífuga, vehículos aptos para el terreno y sistemas de comunicación fiables.
Cinco medidas para un cambio de modelo
Para pasar de la mera extinción a una estrategia integral de prevención e investigación, JUCIL resume sus propuestas en cinco reivindicaciones concretas:
- Adecuación de plantillas. Incrementar los efectivos del SEPRONA para cubrir las funciones preventivas e investigadoras asignadas.
- Presencia territorial efectiva. Garantizar patrullaje continuo en las zonas rurales y forestales de mayor riesgo.
- Especialización e investigación. Reforzar la formación técnica y garantizar tiempo exclusivo para desarrollar investigaciones complejas sobre el origen de los fuegos.
- Dotación tecnológica. Equipar a las unidades con drones, herramientas de geolocalización, vehículos adaptados y EPIs ignífugos.
- Marco nacional de coordinación. Establecer protocolos unificados que regulen la actuación de la Guardia Civil y el SEPRONA en todas las fases de la emergencia.
Exigencias formales ante la Dirección General
En el escrito registrado ante la DGGC, JUCIL reclama a la Administración medidas inmediatas desglosadas en los siguientes puntos:
- Auditoría de tiempos y liquidación de deudas. Transparencia sobre el personal movilizado, registro de excesos de jornada y abono inmediato de las dietas, manutención e indemnizaciones pendientes.
- Reposición de equipamiento. Agilización a través del sistema ALFIL de la vestimenta ignífuga y material deteriorado en las tareas de extinción.
- Salud laboral. Evaluaciones de riesgo actualizadas y revisiones médicas obligatorias para el personal expuesto a altas temperaturas e inhalación de humos.
- Protocolo nacional de catástrofes. Elaboración de un informe de “lecciones aprendidas” que fije criterios homogéneos entre comandancias.
- Mesa de seguimiento urgente. Convocatoria de las asociaciones representativas para regularizar de oficio los descansos y retribuciones adeudadas.
“Es incoherente que en España presumamos internacionalmente de contar con la mejor policía ambiental del planeta como es el SEPRONA mientras, desde dentro, la Dirección General la desmantela por la vía de no cubrir sus vacantes”, concluyen desde la Secretaría General de JUCIL.






