Inversión en “tu” seguridad

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vestimenta policial y militar
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¿De verdad necesitas todo eso que llevas ahí colgado?

A muchos de vosotros seguramente os habrán preguntado esta absurdez en alguna ocasión, y da igual lo que respondáis, porque no os van a entender.

Desde unos años hacia aquí, se ha evolucionado una barbaridad en medios tácticos policiales, las fundas de armas con sistemas antihurto se han modernizado con acoples para perneras o chalecos, las minúsculas linternas leds alumbran decenas e incluso centenares de metros en plena oscuridad, guantes anticorte ultrafinos, torniquetes y demás artilugios muy básicos y necesarios para ganar seguridad y comodidad a la hora de prestar servicio.

Sobra decir, que el coste de tanto medio, como no podía ser de otra forma, es íntegramente sufragado por el policía.

Esto no es una moda

Va siendo bastante común ver, como los agentes adscritos a las diferentes unidades que de un modo u otro realizan labores de seguridad ciudadana, van pertrechados con medios más modernos y sofisticados. Desde la perspectiva del ignorante que no sabe de la utilidad de esos “cachivaches”, y con un punto de vista infinitamente más simplón, ven a estos policías como un árbol de navidad cargados de adornos. Desde la comodidad de un despacho, es muy fácil criticar o cuestionar el porte de dichos medios, pero claro, para el que a base de trabajarse la calle se ve obligado a innovar en su comodidad y en lo que es más importante, en su propia seguridad, conoce de sobra los motivos para hacerlo. Es más, puedo asegurar de primera mano, que el hecho de portar y de utilizar esos medios, repercute siempre de manera positiva en la buena labor del policía, y por consiguiente en el ciudadano en la parte que le toca.

Para los que creen que los torniquetes son cosas de enfermeros frustrados, os diré, que un torniquete puesto a tiempo, salva una vida o mitiga secuelas futuras. Suerte de aquellos que saben que sus compañeros los llevan bien cerca.

La formación… Otro puntal básico

¿Otro curso, para qué? ¿A qué te suena esta pregunta también? No te molestes en contestar, tampoco lo entenderán.

Durante la realización de cursos de tipo táctico u operativo, “Entradas y registros, Primeros auxilios en zona hostil, Incidente AMOK o de Tácticas urbanas de defensa personal policial”, una premisa siempre ha estado presente, una regla que ha calado en todos los asistentes. “Para dar seguridad al resto, primero tienes que garantizar la tuya propia”.

Dicha por un experto, como es el caso de un miembro del GEO, esta norma tiene todo el sentido y deber ser de obligado cumplimiento si quieres ser útil al grupo. Cierto es, que de quien se aprende siempre, es de los que mejor nos pueden enseñar.

Las cifras deberían sonrojar a más de uno. Más o menos unos mil euros aproximadamente, es lo que llega a desembolsar solamente un policía por adquirir algunos de los mejores medios que complementen los de dotación. Donde tanto presupuesto se despilfarra, aquí en lo vital es donde más se escatima.

Al igual que los medios, la formación es vital, y aunque desde las propias instituciones se oferten cursos con habitualidad, todavía sigue percibiéndose como insuficiente.

Sindicatos y academias privadas, la otra opción

Ante esto, muchos optan por formarse externamente, recurriendo a cursos ofertados por sindicatos, y por las distintas academias o empresas del sector de la seguridad. El policía asume que lo útil de lo aprendido compensará con creces un gasto por alto que sea.

Es voluntario… Pero tampoco hay otra opción.

Habrá quien piense que es un gasto voluntario, habrá quien crea que es absurdo e innecesario, haberlos, los hay que piensan así, pero si queremos tener la mejor policía, debemos invertir en ella. Aquí no hablo de equiparación salarial justa con respecto a las policías autonómicas, que también es muy necesario, sino hablo de cosas más básicas y fáciles de conseguir.

Sobran las exigencias cuando todavía hay carencias

No puede ser que un agente lleve once años realizando un servicio (GOR, policía judicial, por ejemplo) sin tener sus cursos de especialización o actualización. Se debe exigir profesionalidad, siempre, pero antes hay que facilitar la formación y los medios adecuados para ello.

Se les llena la boca al hablar de una “Policía del siglo XXI”, pero con medios de los años ochenta, es muy complicado si quiera al Agente del 1992.

Invertir en tu seguridad no es una opción, siempre resultará un acierto y será una garantía.

DESDE EL ROMPEOLAS – BRAU LÓPEZ MATAMOROS
VENUS INFINITA

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