
La idealización siempre termina apartándonos de la realidad, especialmente cuando lo hacemos con las personas y sus acciones. Se puede vivir en la firmeza de tus ideales sin caer en el idealismo.
Cada dos de octubre, a los policías se nos reviste de un halo angelical. Nos llaman los “Ángeles Custodios”… y para qué vamos a engañarnos, eso es algo que nos gusta, y mucho.
UNA FECHA.
Hoy es un día de felicitaciones, de recuerdos, y mensajes bonitos. Hoy es día de dar gracias por seguir al pie del cañón, de pensar en los que cayeron en acto de servicio, y también día de alentar a los nuevos compañeros a dar lo mejor de ellos mismos.
Hombres y mujeres de uniforme azul oscuro, de valores en rojo y gualda, de tesón de hierro y alma noble. Hombres y mujeres policías nacionales.
UN SENTIMIENTO.
En cada turno tenemos por delante una misión, cada servicio supone un desafío. Somos conscientes de que no es tarea fácil, y que en muchas ocasiones las experiencias vividas no serán agradables, pero es el destino que elegimos, a ello nos debemos, y en cuerpo y alma siempre nos entregamos.
UNA MISIÓN.
Sin caer en la idealización, y con la mano en el corazón os digo, que no hay mayor satisfacción que volver a casa con la certeza de que en ese día fuiste la mano tendida ante el necesitado de ayuda, el coraje y la determinación frente a la dificultad, y la mejor muestra de empatía y comprensión
UNA CERTEZA.
Que sí, que somos Ángeles Custodios. Ángeles azules forjados en moldes humanos, para que nunca olvidemos que también somos el fiel reflejo de los ciudadanos.
Feliz día de los Santos Ángeles Custodios!









