
Los hechos han ocurrido este miércoles durante una intervención, en la que un policía de la UPR (Unidad de Prevención y Reacción) ha disparado su arma reglamentaria en el transcurso de un forcejeo con un sospechoso. El agente tiene una herida de bala en la pierna, pero su estado no es grave.
Ha sido trasladado a un centro hospitalario de Sevilla, en el que está siendo atendido de las lesiones. La herida es limpia, tiene orificio de entrada y salida a la altura del muslo y en principio se encuentra en buen estado de salud a pesar del disparo, Según publica Diario de Sevilla
Los hechos han ocurrido en el municipio de Los Molares, en el Bajo Guadalquivir, donde el agente participaba en una operación contra las estafas cibernéticas desarrollada por la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF). En uno de los registros se ha producido este incidente, en un forcejeo durante una entrada. La operación continúa adelante, si bien no han trascendido más detalles de la misma.
El agente herido está destinado en la Unidad de Prevención y Reacción (UPR) de Sevilla. El policía era uno de los encargados de entrar en una vivienda que se iba a registrar. Al acceder a la misma, los agentes vieron al sospechoso tirando un teléfono móvil por el balcón, posiblemente porque en dicho dispositivos había pruebas de los delitos que se investigaban y pretendía deshacerse de ellas.
Este hombre regresó del balcón al salón de la vivienda y se abalanzó sobre el primer policía que se encontró, que llevaba el arma en alto como se hace habitualmente en todas las entradas y registros, ya que nunca se sabe lo que se van a encontrar dentro y no sería la primera vez que son recibidos a tiros. El sospechoso forcejeó con el policía y golpeó el brazo que llevaba el arma, provocando el disparo de la misma. La bala alcanzó al propio agente en el muslo. No se trata, por tanto, de un disparo accidental.







Un fallo grande, la pistola la lleva en la mano?, se atreve a forcejear y no disparo primero?, un expediente