
Una profunda consternación sacude este sábado a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado tras el trágico hallazgo de tres personas sin vida en el interior de una vivienda del cuartel de la Guardia Civil en la localidad de Dolores (Alicante). Los fallecidos son un agente del cuerpo, su esposa y el hijo de ambos.
La alarma saltó a primera hora de la mañana cuando el agente no se presentó a su puesto de servicio, lo que infundió sospechas entre sus compañeros. Ante la falta de respuesta a las llamadas, otros agentes del puesto se desplazaron hasta el pabellón oficial donde residía la familia para comprobar qué sucedía.
Al acceder a la vivienda, los efectivos se encontraron con una escena devastadora: los cuerpos sin vida del guardia civil, de su mujer y de su hijo. Según las primeras informaciones policiales, todos los cadáveres presentaban heridas por arma de fuego.
Hasta el acuartelamiento de Dolores se han desplazado de inmediato diversas unidades de la Comandancia de Alicante, entre ellas especialistas del Laboratorio de Criminalística y del Grupo de Homicidios de la Policía Judicial, quienes se han hecho cargo de la investigación para esclarecer las causas.
La principal línea de investigación apunta a que los disparos se habrían efectuado con un arma de fuego reglamentaria, aunque las autoridades mantienen abiertas todas las hipótesis a la espera de los resultados de la autopsia y de las correspondientes inspecciones oculares.
La noticia ha caído como un jarro de agua fría tanto en el municipio alicantino como en el seno de la Guardia Civil. Las muestras de dolor, respeto y condolencias hacia los familiares de las víctimas y los compañeros del puesto no se han hecho esperar desde diferentes asociaciones profesionales del sector de la seguridad.
Desde h50 nos sumamos al dolor de los familiares, amigos y compañeros de los fallecidos en estos momentos tan difíciles. Continuaremos ampliando la información a medida que se conozcan nuevos datos oficiales sobre este trágico suceso.






