Fuerza mínima indispensable … fuerza correcta, justa y contundente (III PARTE)

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En tercer y último lugar, expongamos una intervención con la fuerza correcta y necesaria, justa y contundente, (e igualmente os pedimos un debate). Este tipo de actuaciones reducen los riesgos para todos los personajes que intervienen …

Para no irme lejos en el tiempo, hace un par de semanas en el Distrito Madrileño de Vallecas, os relatamos como los Policías del Grupo Operativo de Respuesta, accedieron a un denominado “Guetto”, un edificio “ocupado” en su totalidad donde alguna vivienda se dedica al menudeo de drogas. El lugar, la calle Pintor Sorolla, y el operativo, un rescate de un joven secuestrado al que llevaban torturando desde el día anterior, y al cual le salvaron su vida ,nada vimos en los televisores. Lograron la detención de dos de los implicados. Fue una entrada a la desesperada en domicilios ocupados, buscando una víctima. Una operación contundente pero justa y que, con el apoyo de los Policías del Grupo de Atención al Ciudadano, mantuvieron el control de los vecinos, de los perros de raza Pit Bull, que allí son multitud y del público hostil que allí se concentraba. Pero lograron, no sin antes empleo de una fuerza útil, el rescate y detención, así como salir del lugar autoprotegiéndose y dando seguridad a víctima y detenidos por la lluvia de objetos y máxima tensión reinante …

… Pero no quedó así el asunto: un tercer implicado se les había escapado, y los agentes G.O.R., que finalizaron el día ocho horas tarde en su horario, allá sobre las cinco de la madrugada, montaron para el día siguiente el Operativo de “Busca y Captura”. Primero, lograron su localización. Sabían que estaba oculto en el “Guetto”. Disponen vigilancia y cuando vieron el momento actuaron. Operativo perfecto de los que salen contadas veces, que todo sale redondo. Tras su breve reunión previa a la actuación establecen que, debido a que el lugar es peligroso, accederán por equipos: uno detención del secuestrador; otro equipo, escudos de autoprotección; otro de apoyo y finalmente uno en vehículo con puerta abierta para introducir al detenido y traslado con agilidad. ¡Así sí salen los resultados! La intervención duró 60 segundos…

Un minuto: acceso a pie a la carrera; huida del autor interceptada; reducido sin lesiones el secuestrador; escudos; escaso público retirado y el detenido con rapidez en el vehículo policial. Los policías y sus mandos en retirada protegidos y sin dar tiempo a que se concentrase la multitud. No llovieron objetos desde las ventanas, no hubo empujones y el único daño fue un pantalón rasgado de un Policía, un mal menor…

Pero no siempre es así

En conclusión, el uso de fuerza correcta evita los efectos de acción-reacción, evita que nuestros agentes causen bajas o jubilaciones, disminuye daños en bienes y lesiones en la población, sin que se diesen casos de “daños colaterales”. Y, por supuesto, la sensación de seguridad en la población aumentaría. Que quede totalmente claro que hablamos de contundencia, nunca de abuso ni abusones. Damos por hecho que esos casos la Policía es expeditiva y los jueces duros en sus sentencias. Nuestros policías, con los que hablamos cada día, expresan en sus ojos ilusión, colaboración y ganas de ayudar a su prójimo, pero también determinación y contundencia. Son profesionales que para serlo se forman con absoluto respeto y defensa de la ley, los valores sociales y en especial en servir y proteger a los ciudadanos, que saben son sus soberanos y en ellos reside todo lo que un policía debe defender.

Posdata… Creemos en la valía de las Policías, conocedores de vuestro día a día… y en esa nos tendréis… y recuerden “Tengan cuidado ahí fuera”.

Fdo. Hill Street Blues para h50 Digital

Fuerza mínima indispensable … la fuerza

La fuerza mínima indispensable… pero no siempre es así (II Parte)

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