
Un nuevo informe de Europol publicado ha ofrecido un análisis exhaustivo de las tácticas cambiantes empleadas por las redes criminales para traficar cocaína a Europa por vía marítima. El informe, «Diversificación del tráfico marítimo de cocaína: Modi Operandi», ofrece un análisis exhaustivo de las tácticas cambiantes empleadas por las redes de delincuencia organizada, que continúan explotando vulnerabilidades y evadiendo la detección.
El tráfico de cocaína hacia Europa ha alcanzado niveles sin precedentes, impulsado por la alta producción en Latinoamérica y la creciente demanda en la UE. Las redes criminales han demostrado su capacidad para adaptar rápidamente sus operaciones, fragmentando las rutas y adoptando métodos de tráfico complejos y encubiertos. Este nuevo informe de Europol destaca el uso de semisumergibles y otras embarcaciones no comerciales, así como la incorporación de cocaína en diversos materiales de transporte antes de su envío a Europa.
Las transferencias marítimas suelen implicar que un buque nodriza procedente de Latinoamérica transfiera cocaína a un buque filial frente a las costas de África Occidental. Posteriormente, la cocaína se desembarca en África Occidental para su posterior envío a la UE continental o se envía a las Islas Canarias. Utilizando embarcaciones neumáticas de casco rígido, las redes criminales también transportan cocaína directamente a la España peninsular. Al llegar a la costa andaluza, las redes criminales utilizan el río Guadalquivir para transportar la cocaína tierra adentro para su posterior distribución.
«Las tácticas cambiantes de las redes criminales que trafican cocaína a Europa a través del océano representan un desafío significativo para las fuerzas del orden. Sabemos que estos grupos están diversificando cada vez más sus métodos, utilizando embarcaciones más pequeñas, transbordos en alta mar y técnicas de ocultación ingeniosas para evadir la detección. Nuestra respuesta debe ser igualmente dinámica y coordinada. Aprovechando nuestras capacidades analíticas, alianzas internacionales e iniciativas estratégicas como la Alianza Europea de Puertos, podemos convertir estos desafíos en oportunidades para la inteligencia y la acción. Junto con nuestros socios, nos comprometemos a desmantelar estas redes y a lograr una Europa más segura», manifiesa Catalina De Bolle, Directora Ejecutivo de Europol.
«A medida que reforzamos el control sobre las redes criminales que trafican con drogas ilegales, estas encuentran formas cada vez más ingeniosas y diversas de introducir cocaína y otros estupefacientes en nuestra Unión. Por ello, debemos intensificar y diversificar nuestros esfuerzos. Las conclusiones de este informe ayudarán a Europol y a las autoridades nacionales a destinar recursos y energía a las prioridades de control que frenen el suministro de cocaína, desmantelen el modelo de negocio de los traficantes y salven la vida de los ciudadanos de la UE», analiza Magnus Brunner, Comisario de Asuntos Interiores y Migración de la UE.

Operación Sombra Negra: un cambio en los métodos del narcotráfico
Un ejemplo notable de estas tácticas en evolución lo ilustra la reciente operación denominada «Sombra Negra», que expuso un cambio significativo en los métodos de tráfico de drogas. Liderada por las autoridades españolas y con el apoyo de Europol, esta operación resultó en la detención de 101 sospechosos y la incautación de más de 10 toneladas de cocaína en la Península Ibérica. La investigación constó de dos fases principales: la fase más reciente, el 19 de noviembre de 2025, se saldó con más de 50 detenciones y 20 registros en España y Portugal. La primera fase, en junio de 2025, tuvo resultados similares .
La operación puso de manifiesto un cambio en los métodos de narcotráfico, ya que la red criminal dependía de infraestructura marítima avanzada para transportar grandes cantidades de cocaína desde Sudamérica a Europa a través de la Península Ibérica. Los sospechosos empleaban embarcaciones de alta velocidad capaces de superar los 70 km/h y complejos sistemas de comunicación encriptados para evadir a las fuerzas del orden. La operación asestó un golpe decisivo a una de las mayores organizaciones de tráfico de cocaína de Europa y subrayó una transición regional del tráfico de cannabis al de cocaína.
Esta operación ejemplifica las principales conclusiones del informe, que incluyen:
- Rutas y métodos diversificados: Las redes criminales eluden los principales puertos comerciales mediante descargas y transbordos en alta mar, semisumergibles y embarcaciones no comerciales. Estos métodos les permiten evadir la presencia y los controles de las fuerzas del orden, lo que dificulta la detección e interceptación.
- Ocultación sofisticada: La cocaína se oculta cada vez más en equipos industriales, maquinaria y materiales de transporte como alimentos, plásticos y textiles. Estos métodos dificultan enormemente su detección mediante escáneres, perros rastreadores y pruebas forenses.
- Avances tecnológicos: Las redes criminales están aprovechando tecnologías avanzadas, incluidos sistemas de comunicación encriptados, embarcaciones autónomas y drones, para mejorar sus operaciones y evadir la detección.
El informe también destaca la necesidad de mejorar la vigilancia marítima, las investigaciones financieras y la pericia forense para descubrir compartimentos ocultos, drogas químicamente incorporadas y laboratorios de extracción. La colaboración entre las fuerzas del orden, las aduanas, las autoridades portuarias y el sector privado es esencial para asegurar las cadenas de suministro y compartir datos procesables en tiempo real.
La respuesta de Europol a la amenaza del tráfico de cocaína incluye apoyo operativo a través de su Unidad de Drogas, apoyo analítico y de coordinación, y el despliegue de expertos sobre el terreno. El papel estratégico de la Agencia, que ofrece una perspectiva de la UE sobre las diversas amenazas que plantean las redes delictivas del narcotráfico, es crucial para identificar cambios en el comportamiento delictivo y las rutas de tráfico.






