Inicio Actualidad Sociedad Emotiva carta abierta de un arbitro y entrenador condenando la violencia en...

Emotiva carta abierta de un arbitro y entrenador condenando la violencia en las gradas y a favor del respeto en el deporte

Comparte ese artículo

Autor: Carlos Casqueiro | Árbitro de la FEGABA y entrenador del CAB Pontevedra

Si tenéis unos minutos, me gustaría compartir una reflexión con vosotros, la cuál creo que nos hemos hecho hoy todos los árbitros de galicia, sea cual sea nuestro deporte tras levantarnos esta mañana con la terrible noticia del fallecimiento del abuelo del árbitro de balonmano, que fue agredido defendiendo a su nieto (menor de edad) de los insultos y faltas de respeto de la grada durante un partido de categoría cadete (15 años).
Podemos pensar que esto es un hecho aislado y que nunca va a suceder en nuestros campos, pero os puedo asegurar que no es así. La crispación y la violencia verbal esta presente en los campos de cualquier deporte, sentimientos que pueden llevar en cualquier momento a que ocurra una desgracia como esta por un simple empujón en una discusión acalorada.

Veo todos los fines de semana como este comportamiento es justificado por los propios espectadores, excusándose con un juicio sin conocimiento ni empatia del trabajo de una persona, que esta realizando una actividad para nada lucrativa e indispensable para el disfrute de sus hijos.

Me pregunto al finalizar la mayoría de encuentros, cómo es posible que una persona en edad adulta, en frio sentada en un asiento, pueda considerar correcto tener una actitud increpante hacia una persona habitualmente menor de edad, delante de sus hijos, solo porque cree que el árbitro, que no le conoce de nada, va contra él (habitualmente cuando va perdiendo su equipo por algún casual). Considero inaceptable que una persona adulta en su sano juicio considere apropiado volcar sus frustraciones sobre otra persona solo porque no le agrada la decisión que ha tomado esta en un *juego* de niños.

Hace unos meses sacaba la ACB un video satírico muy acertado sobre unos clientes de un bar que le gritaban en protesta a los camareros por sus equivocaciones, y lo vemos como algo gracioso porque realmente lo es, nos parece una situación completamente ficticia, ya que no nos imaginamos que mientras trabajamos, alguien nos pueda gritar a escasos metros reprochando nada. Sin embargo, esta es nuestra realidad cada fin de semana. Imaginaros a un arquitecto gritándole en la cara a un médico como debe curar a una persona… Pero bueno supongo que eso esta gente no lo hace, porque la otra persona les respondería y nosotros no podemos. Que fácil y que valiente es atacar a alguien que no se puede defender…

Si habéis llegado hasta aquí, espero que esta pequeña reflexión os haga ver de forma ligeramente diferente a los compañeros que cada fin de semana hacen posible que podamos disfrutar de este maravilloso deporte.

Aprovecho para agradeceros a todos los que no dais cabida a ninguna de estas actitudes en nuestras gradas.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí