
La Policía Nacional de Jaca, por medio de su inspector-jefe, Manuel Aldaz, hizo entrega de un regalo, a través del balcón, a una anciana por motivo de su cumpleaños. Para ello, tuvo que subirse al techo del coche patrulla, ante el sonoro aplauso de los vecinos.
No es muy frecuente ver a un jefe de policía subirse al techo de su vehículo oficial pero, sin duda, la ocasión lo requería. «Esto es para usted, guapa», le decía el mando policial a Belén, que así se llamaba la cumpleañera, mientras le hacía entrega del obsequio donado por la Cruz Roja.
«Muchísimas gracias a todos, hijos míos», gritaba emocionada, «cuando pase todo esto, ya nos tomaremos algo», añadía, dirigiéndose a la patrulla policial y a sus vecinos, mientras le cantaban el «cumpleaños feliz». ¡Solo faltaron las velas!
Gestos tan memorables como estos devuelven la esperanza y, sin duda, ayudan a recobrar las fuerzas suficientes para superar una crisis sanitaria devastadora que ha acabado, hasta el momento, con más de 4.000 vidas en España, en su mayoría ancianos indefensos.







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