
El Sindicato Unificado de Policía, considera de extrema gravedad, de confirmarse, las informaciones publicadas que señalan que varios mandos policiales se habrían negado a firmar un informe que negaba la existencia de avisos previos y exculpaba a Marruecos de lo ocurrido en Ceuta los días 30 y 31 de julio.
Señalan que cada día se conocen nuevos datos y cada día entienden menos los ataques al trabajo de sus compañeros. «Primero se cuestionó el informe elaborado por especialistas policiales a requerimiento de una jueza de la Audiencia Nacional; después, un ministro del Gobierno llegó a ridiculizar públicamente ese trabajo; y ahora conocemos que varios mandos se habrían negado a avalar con su firma otro documento sobre lo ocurrido».
Si estas informaciones se confirman, desde el SUP exigen explicaciones inmediatas. Quieren saber quién encargó ese informe, quién estableció sus conclusiones, por qué los mandos policiales se negaron presuntamente a firmarlo y qué documento fue finalmente trasladado al Ministerio del Interior.
«La Policía Nacional no está para fabricar informes que encajen con la versión de ningún Gobierno. Nuestros compañeros están para investigar, analizar los hechos y trasladar sus conclusiones con independencia, rigor y profesionalidad, aunque estas puedan resultar políticamente incómodas».
Indican desde el sindicato que, una cosa es la legítima discusión política sobre lo sucedido en Ceuta y otra muy distinta sería intentar utilizar a la Policía Nacional para respaldar una determinada versión de los hechos. De haberse producido cualquier presión o intento de condicionar el criterio profesional de sus mandos, se encontrarían ante unos hechos que deben esclarecerse hasta sus últimas consecuencias.
Desde el SUP lo dicen con absoluta claridad, «Que dejen a los policías hacer su trabajo. No pueden utilizarlos para contener una crisis cuando los necesitan, desacreditarlos cuando un informe no les gusta y pretender que avalen una versión cuando les conviene».






