El reparto del acuerdo de la equiparación salarial policial, ¿proporcional o lineal?

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Si ya de por sí no tuviéramos bastante los agentes que formamos parte dela Policía Nacional y de la Guardia Civil con los “dimes y diretes” entre asociaciones y sindicatos a la hora de ponerse de acuerdo en el reparto de los 247 millones de euros correspondientes al tercer tramo del acuerdo de equiparación salarial, ahora se nos suma, al menos a nivel de la Policía Nacional, otro frente motivo de disputa:

El reparto interno entre Escalas, ¿debe hacerse de forma proporcional o lineal como los dos anteriores tramos?

Esta es la pregunta que el Director General de la Policía ha hecho en el día de ayer a los representantes sindicales firmantes del Acuerdo durante una reunión.

Y lo cierto es que, se mire por donde se mire y a falta de una auditoría real, sin presiones del Gobierno de turno y con todos los datos sobre la mesa, va a ser injusto de una forma o de otra por lo que, ahora mismo, debería primar el sentido común y aquello que mejor y más beneficie a todos.

Mi humilde opinión, la cual por suerte no tiene vinculación alguna, es que este tercer tramo y dada la situación a la que nos hemos visto abocados por la inacción, falta de previsión y de trabajo por parte de la Administración, sea aplicado nuevamente de forma lineal por Escalas. Eso sí, con un pero, al que llegaremos.

Les voy a intentar resumir los motivos que me hacen verlo así:

Es cierto que, en muchos destinos actuales, si el tercer tramo se aplica de forma lineal, muchos policías nacionales cobrarían no solo igual que un mosso d’esquadra sino incluso más.Ojo“, mensualmente hablando y atendiendo solo a criterios económicos de la nómina.

Y digo esto porque los policías nacionales seguirían cobrando, anualmente, menos que su homólogo mosso, alrededor de, al menos y como mínimo, 2.000 euros brutos menos al año.

¿Por qué? Porque en la nómina de un mosso si bien sus conceptos de sueldo base, paga extra (cuando llega) o trienios son iguales a los nuestros, mientras en la Policía Nacional tenemos varios complementos que conforman nuestra nómina (sueldo base, trienios, destino, complemento específico singular, complemento específico general, territorialidad en algunos casos y productividad), ellos solo tienen sueldo base, destino y complemento específico singular siendo este último, en el caso del mosso que menos cobra, de 1.519 euros mensuales el cual, durante las pagas extras, se dobla en su totalidad.

En cambio, en la Policía Nacional, en la nómina de la paga extra, el único complemento que se nos dobla es el del complemento específico general que es de 490 euros en un caso como el mío, policía de la escala básica de los que menos cobra del Cuerpo.

Estamos hablando que, haciendo “cuentas de la vieja”, un mosso de mi misma categoría y a igualdad de condiciones, me está sacando anualmente y hoy en día, 2.058 euros brutos.

Obviamente dicha diferencia no solo es similar en otras escalas, sino que en la de subinspección o en la categoría de Oficial, por ejemplo, la diferencia anual es incluso mayor.

Si el reparto es lineal, independientemente de la escala y categoría, todos los policías van a reducir la cantidad respecto a un mosso en igualdad de condiciones si bien algunos se acercarán más y otros menos pues tenemos complementos de territorialidad como en Madrid, País Vasco o Canarias que en otras provincias no se tiene.

“Debido a esa falta de previsión por parte de la administración, es imposible hacer un reparto por escalas de forma proporcional que sea justo y equitativo”

Si se hace proporcional, ¿en base a qué condiciones y circunstancias debe hacerse?, hoy por hoy, debido a esa falta de previsión por parte de la administración, es imposible hacer un reparto por escalas de forma proporcional que sea justo y equitativo, ya que no existen los datos necesarios para realizar un análisis que se acerque mínimamente a la realidad policial actual.

Pues nos encontramos, que dentro de la misma escala e incluso categoría (policías, por ejemplo), debido a la diferencia de catálogos a pesar de estar en el mismo destino, pueda existir una diferencia de 300 euros brutos anuales.

Y no hablemos ya de las diferencias existentes (para bien y para mal) entre Policía Nacional y Guardia Civil como pueden ser las especialidades, acción social, nuestra D.P.O. (paga por objetivos) o las Casas Cuartel por las que no se tributa.

Si entre los cuerpos hermanos del Ministerio del Interior hay diferencias y, además, dentro de la propia Policía Nacional hay desigualdades incluso entre policías de un mismo destino, ¿cómo esperamos aplacar unas diferencias que datan de más de 30 años respecto a un Cuerpo distinto y que los políticos se han encargado de engordar por intereses partidistas?

Pues con trabajo serio, dedicado, fino y con todos los datos sobre la mesa, pero para eso hace falta un Gobierno, del color político que sea, que tenga intención real de llevarlo a cabo y no de utilizarlo de forma electoralista como han hecho siempre con la Policía y la Guardia Civil.

Por ello, mi opinión al respecto de este entuerto que, no olvidemos, ha sido causado por el Ministerio del Interior actual por no haber querido hacerlo bien, pasa por estos puntos y en este orden:

En primer lugar, en cuanto al reparto entre Policía Nacional y Guardia Civil, debe hacerse en base al número de agentes existentes en cada Cuerpo, es lo más justo y lo más objetivo sin que entren más detalles que puedan ser objeto de discusiones entre Cuerpos (pabellones, territorialidad, especialidades, acción social, D.P.O., etc.) y que en estos momentos son imposibles de tratar sin que se demore el pago meses en el tiempo.

El reparto interno que debe hacer la Dirección General de la Policía de este tercer tramo  del acuerdo debería ser lineal, teniendo en cuenta el pero mencionado y que sería el siguiente:

  • A posteriori del ingreso del tercer tramo, reducir los catálogos dentro de la Policía Nacional, eliminando las desigualdades existentes entre funcionarios policiales.
  • Eliminación de los complementos existentes en la nómina de la Policía Nacional, reduciéndolos a uno o a dos como mucho además del sueldo base y los trienios e integrando en estos las cuantías, de forma que ello afecte a la Segunda Actividad y a la jubilación (actualmente, las cantidades del acuerdo de equiparación no afectan ni a los compañeros de Segunda Actividad ni a la jubilación).
  • Una auditoría real, objetiva e imparcial, de la que formen parte sindicatos y asociaciones y en la que no existan presiones del Gobierno. Una auditoría en la que se sometan a consideración todos los datos, circunstancias y variables respecto a los Cuerpos objeto de comparativa (Casas Cuartel, acción social, territorialidad, especialidades, catálogos, niveles y un larguísimo etc.) para poder hacer un análisis que certifique la diferencia bruta anual entre policías.
  • Y, por supuesto, una Ley de retribuciones que impidan futuras desigualdades entre Cuerpos (punto 8 del Acuerdo de Equiparación).
  • En resumen, CUMPLIR como no han hecho hasta ahora con el Acuerdo que existe, está firmado y publicado. Es simple. Es sencillo.

Aplicando la partida de dinero resultante de la auditoría (dicha cantidad “es poco chiqui, eso es poco” que diría una Ministra) que sea necesaria para paliar esas desigualdades respecto a Escalas y Categorías de forma que el agente de la Policía Nacional o Guardia Civil que menos cobre, sin pluses de ningún tipo (territorialidad, especialidad, etc.) reciba en su nómina a final de año, al menos, lo mismo que el mosso d’esquadra que menos ingrese; y nunca y como hasta ahora, menos, y, a partir de ahí, aumentar la cantidad que reciba el agente en función del puesto que desempeñe ,ya sea por territorialidad o un plus para los “zetas”.

Claro que, de nada sirve hacer un reparto lineal si luego a posteriori no se hace el trabajo necesario para mitigar la asimetría económica ya que seguirán existiendo diferencias en mayor o menor medida con el denominador común de que haciendo el mismo trabajo que un mosso d’esquadra (e incluso el que a veces no han querido hacer), un policía nacional o un guardia civil seguirá cobrando menos.

Esta opinión es solo hablando de la parte económica “de base” ya que lo que se está tratando por parte del Ministerior del Interior en estos momentos es el pago en la nómina del acuerdo de equiparación, pues por supuesto no me olvido de otras diferencias como son el cobro por asistencia a juicios, la jubilación a los 59 años que han conseguido recientemente, el cobro de horas extras y más desigualdades existentes que deben pelearse y exigirse cuando toque y con buena letra.

Los policías sabemos de la situación actual que se está sufriendo en este país, la entendemos y siempre demostraremos nuestro saber estar y sacrificio, pero eso no significa que nos vayamos a olvidar de lo que es justo y de lo que nos corresponde por lo que este Gobierno y los que vengan no van a dormir tranquilos respecto a nosotros.

Nos van a oír y les vamos a seguir recordando sus engaños y falta de acción respecto a lo que nos atañe y merecemos. Porque es algo que no ha tenido gracia en 30 años ni va a tenerla nunca.

Trabajen

César Augusto Alvarado Cano para h50 Digital Policial

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