
El Barranco de Telde, en Gran Canaria, se ha convertido en los últimos tiempos en un punto habitual de prácticas sexuales y comportamientos exhibicionistas que mantienen en alerta a los vecinos del municipio.
Según avanza el diario digital Telde Actualidad, residentes, ciclistas, conductores y otras personas que transitan por la zona —especialmente a la altura de la rotonda del Cortijo, muy cerca de la GC‑1— han expresado su preocupación por la presencia recurrente de vehículos cuyos ocupantes realizan conductas de carácter sexual.
Los testimonios recogidos apuntan a que estas situaciones se repiten a plena luz del día, generando malestar y sensación de inseguridad entre quienes utilizan el barranco como vía de paso o espacio de ocio. Las quejas vecinales reclaman una mayor vigilancia para frenar estas prácticas y recuperar la normalidad en la zona.






