Desmontando bulos: análisis de la intervención policial en una vivienda en Palma

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Una intervención de agentes de la Policía Nacional en Palma de Mallorca han levantado una gran polémica en las redes sociales al viralizarse las imágenes donde un joven que trata de echar de un piso a los policías que intentaban sancionarle.

En primer lugar, dada las interpretaciones erróneas de ciertas intervenciones y el afán intencionado de algunos desalmados de tergiversar la realidad intentando sacar rédito político, diremos que la Policía Nacional no interviene por poner el himno nacional en un domicilio, por ondear la bandera de España y cuanto menos por iniciar una “cacerolada” contra la gestión del Gobierno respecto a la pandemia del coronavirus.

Las escenas que suscitan este análisis y sus ataques deliberados por perfiles anónimos en redes sociales no tienen otro objetivo que dañar la imagen de una de las instituciones mejor valoradas por los españoles, formada por profesionales de la seguridad que actúan acorde a la legislación vigente.

¿Qué ha pasado en la intervención de Palma de Mallorca?

Los hechos se remontan a la madrugada del 9 de mayo cuando indicativos de la Policía Nacional se personan en una vivienda siendo previamente comisionados por la Sala del 091 de Palma de Mallorca. Sin embargo, la escena se comenzó a viralizar este jueves saltando a los medios de comunicación. A priori, varios usuarios de las redes sociales no dudan a la hora de referirse a esta intervención manifestando: “acciones totalitarias”, “actitud fascista”, “entran sin autoridad judicial”, “no quieren que suene el himno de España”…

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Pues bien, complots al margen, dejemos bien claro que no existe ninguna orden que indique a los agentes actuar en contra de la simbología nacional, ya sea el himno o la bandera. Usuarios de Twitter incluso han proferido falacias tales como que la Policía ha sido enviada al lugar para frenar una protesta en contra del Gobierno.

En este caso, la Policía Nacional ha acudido a una llamada de su emisora ante la solitud de la presencia policial por parte de los vecinos de un inmueble que se quejaban de ruidos, música y gran bullicio  procedente de una vivienda.

Hasta cuatro agentes, dos uniformados y dos de paisano, se entrevistaron con los requirentes que señalaron con exactitud el lugar de origen de dichas quejas.

Los agentes llamaron a la puerta y procedió a su apertura un joven que en las imágenes viste chaqueta gris.

– Buenas tardes, venidos a comprobar si en este piso hay una fiesta.

– No, aquí no hay ninguna fiesta.

Este es el inicio de la conversación que va compañada de un permiso de dicha persona que autoriza la entrada de los agentes para realizar las comprobaciones pertinentes en base a su argumentación.

Los policías encuentan en el interior hasta seis personas que supuestamente estaban celebrando un cumpleaños. Entre ellos, una joven sale del interior de un armario y otro varón de debajo de una cama. Precisamente este último comienza a reclamarle a los agentes que abandonen el domicilio y aquí se encuentra el punto de inflexión de la actuación. Los agentes piden que se identique y éste se niega en reiteradas ocasiones.

Artículo 556 del Código Penal

1. Serán castigados con la pena de prisión de tres meses a un año o multa de seis a dieciocho meses, los que, sin estar comprendidos en el artículo 550, resistieren o desobedecieren gravemente a la autoridad o sus agentes en el ejercicio de sus funciones, o al personal de seguridad privada, debidamente identificado, que desarrolle actividades de seguridad privada en cooperación y bajo el mando de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.

2. Los que faltaren al respeto y consideración debida a la autoridad, en el ejercicio de sus funciones, serán castigados con la pena de multa de uno a tres meses.

Curiosamente, este joven de la escena que viste sudadera color verde, dice ser abogado y morador de la vivienda. Sin embargo, siempre se dirige a otro joven para que eche a los policías de la casa. Esta reacción es por lo que los agentes deciden solicitarle, además de su identificación, el contrato de la vivienda donde se demuestre la veracidad de sus palabras.

Resumiendo en este punto la actuación policial:

  • Los agentes no han allanado la propiedad privada de nadie ya que contaban con consentimiento previo
  • Estando en el interior, esa misma persona les retira la autorización por lo que abandonan la misma.
  • Los policías no acudieron porque sonase el himno de España ni por una cacerolada.

 

Un comentario sobre “Desmontando bulos: análisis de la intervención policial en una vivienda en Palma

  1. La verdad debe prevalecsr. Ya me extrañaba lo que me llegó. No lo reenvie🤗🤗🇪🇸🇪🇸😷😷

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